¿Puede evitarse la perredización de MORENA?

Cuentos y Cuentas WordPress post cabeza 470x150

MORENA vive una disputa que no se ha podido resolver como sus fundadores lo desearían: ¿cómo evitar la perredización del partido? ¿cómo frenar a las tribus que abandonaron el PRD y siguen con sus mismos hábitos? ¿Cómo frenar la terquedad de perredizar los modos de hacer política de  MORENA?

Hasta ahora, las tribus de perredistas que se integraron a MORENA siguen actuando perversamente  y no han cambiado sus mañas. Lo grave del asunto es que sus estrategias vienen resultando exitosas en las elecciones de comités directivos estatales. Las tribus de experredistas están tomando el control del partido en todo el país. No se ve por el momento cómo puedan controlar la dirección nacional pero en muchos estados ya son virreyes.

Los morenistas de buena fe esperarían que los líderes nacionales de ese partido pusieran un freno al poder de las tribus en los estados de la República, máxime que ahora ya cuentan con dinero, presidencias municipales y diputados locales. A nivel nacional parece existir conformismo con la situación y poco a poco eso de actuar contra las tribus comienza a ser demagogia. El problema se ha minimizado y no se alcanzan a ver las consecuencias.

La situación se agrava cuando el resto de los morenistas, al percatarse de su debilidad  frente a las tribus, sólo les están quedando tres opciones: a.- deprimirse y retirarse. b.- sumarse a una tribu. c.- crear otra tribu para defenderse.

Las tribus operan como saben hacerlo: buscan un acuerdo con priistas de sus estados para obtener recursos económicos. Con dádivas y prebendas sostienen un grupo hasta crear una base de poder propia. Esa base de poder generalmente es el presupuesto de un municipio o su acceso a las legislaturas estatales. A partir de ahí, negocian con sus adversarios políticos para crear un partido morenista a modo del PRI.

Los priistas son bastante hábiles en la penetración de sus adversarios. A López Obrador no le están pegando nada más arriba sino, y sobre todo, de abajo para arriba. Para cuando Obrador voltee a ver a las estructuras estatales la mayoría serán aliados del PRI. Y no ocultos: en cada Estado de la República las personas de buena fe conocen a la delincuencia política.

El grupo nacional que dirige MORENA está ocupado y preocupado por los trancazos arriba. Los priistas les están peleando en los dos frentes: arriba y abajo. Nadie mejor que el PRI para saber la importancia de tener controlada la infraestructura de sus oponentes. Nadie mejor que las tribus para poner al servicio del PRI esa infraestructura.

¿Ya se les olvidó por qué era importante evitar la existencia de tribus? ¿Tan escasa es la memoria de lo grave que es permitirles tomar el control? ¿Cuándo un líder de tribu o sus sirvientes han planteado un proyecto de Estado como el que requiere la Nación? ¿Cuándo un líder de tribu ha dejado de actuar a favor de intereses particulares?

De manera descarada las tribus vienen actuando en las asambleas estatales de MORENA. Compran votos, amenazan y corrompen hasta lograr controlar la mayoría de la asamblea. El dinero proviene de donde siempre.

Los priistas no son tontos y no  van a enviar a un enfrentamiento abierto a sus aliados de las tribus contra líderes específicos de MORENA. El PRI no les va a pedir que públicamente ataquen a Obrador sino que desgracien las bases y la infraestructura del partido. El PRI concilia con los líderes de tribu candidatos locales a modo para que el día de las elecciones entreguen la estructura electoral. ¿para qué más?

MORENA tendrá un congreso nacional. Ahí se van a reencontrar los jefes de tribu morenistas con todo y sus mañas. Claro, son mañosos pero no estúpidos. Saben que deben respaldar a López Obrador pues les representa una buena suma de votos.

Saben que Obrador ni tiene tiempo ni le interesa poner candidatos en los Estados. Al controlar los órganos estatales de los partidos las tribus  sabrán poner candidatos de cuota. Con los votos de Obrador van a acomodar alcaldes, diputados, senadores y acceso a prerrogativas.

Saben que si Obrador gana estarán en el poder. Pero si Obrador pierde ya tendrán otro partido para negociar la conservación de su grupo. Cuando Obrador pierda influencia o se aleje del partido (eso va a suceder algún día) la disputa de las tribus se volverá descarnada.

Por lo tanto, la soñada individualidad de los integrantes del partido está perdiendo terreno frente a los grupos corporativos. ¿Cuál es el futuro de eso? Volteen a ver el partido del que se salieron y tendrán la respuesta.

Hay espacio y tiempo para reconsiderar, pero si el problema se minimiza sólo estamos frente al huevo de la serpiente. Edmundo Cancino. Cuentos y cuentas.

Anuncio UAEM
Anuncio UAEM