La candidatura del PRD en Oaxaca y la confrontación ADN vs NI

2016 02 24 PRD en OaxacaOaxaca es la demostración real de un reacomodo del mapa de poder dentro del Partido de la Revolución Democrática. La elección del candidato a gobernador no sólo fue una competencia  entre dos precandidatos, sino también una lucha de fuerzas entre dos estructuras: por un lado la tradicional organización de Nueva Izquierda y por el otro ADN, un grupo que nació en el municipio de Nezahualcóyotl en el Estado de México pero que se ha extendido por todo el país.

Todavía hace seis años ADN era el aliado que se sumaba a todas las decisiones de Nueva Izquierda y caminaba con ellos a donde fuera necesario. Los votos de los delegados de ADN respaldaron durante años los triunfos de Los Chuchos  y les ayudaron a sacar adelante su impactante presencia dentro del PRD. Hoy, ADN es la organización que en medio de pleitos, gritos y amenazas sacó adelante la candidatura de Oaxaca con un aplastante resultado de dos a uno.

Con ello, por vez primera ADN se acomoda para entrar a la reducida lista de grupos del PRD que cuentan con un gobernador entre sus filas. En efecto, ADN tiene entre sus líneas senadores, diputados y una gran cantidad de alcaldes de todo el País, pero no cuenta con un gobernador.

Esa candidatura de Oaxaca ya la tenía en sus manos Nueva Izquierda.  Igual que había sucedido hace años, Los Chuchos hicieron lo de siempre: pedirle a los dirigentes de ADN que se hicieran a un lado y quedarse con la parte del pastel que trae la cereza encima. Pero esta ocasión, los dirigentes de ADN acudieron a la frase tradicional de muchos políticos de cualquier partido: “ya me toca”.

Así es que lo que antes se resolvía con una sencilla plática, ahora debió llevarse hasta un extremo de tensión en que hubo grandes posibilidades de un enfrentamiento hasta sangriento. Las tensiones entre los líderes de arriba se volvieron una auténtica confrontación violenta entre las bases.

Las llamadas de Jesús Ortega y de Jesús Zambrano a Héctor Bautista no produjeron el mismo efecto que hace algunos años. El principal líder de ADN aceptó el reto y por vez primera confrontó a sus antiguos aliados en la lucha por un espacio interesante a todas luces. Sabía que sus operadores habían realizado los trámites necesarios para lograr lo que siempre dominaron a la perfección Los Chuchos: el control de la mayoría dentro de un consejo del PRD.

Los resultados hablan por sí solos: El precandidato de Nueva Izquierda, Benjamín Robles, 75 votos. El precandidato de ADN, José Antonio Stefan, 164 votos. Por ahí, perdido entre el escándalo, 1 voto nulo.

El Senador Benjamín Robles no encontró ninguna causa para explicar por qué Nueva Izquierda no logró sacar adelante su candidatura, máxime cuando al presidente nacional del PRD se le identifica más con esa organización que con ADN. No se le hizo lógica una votación en la que la desventaja supera el 2 a 1. Alguien dejó de operar y otro operó demasiado. Indignado con el PRD  y con la organización en la que se basó, anunció su renuncia y la posibilidad de competir representando las siglas de otro partido. ¿Pero cuál? Si todos ya traen candidato. Acosta Naranjo de Nueva Izquierda ya dejó en claro su postura y acusó a Bautista y a Cué  de que ADN entregará la elección a los priistas. El mensaje no quiere decir otra cosa que el viejo refrán: si saben contar…no cuenten conmigo.

No puede ser de otro modo, lo que sucedió en Oaxaca habla de un cambio del mapa de poder dentro del PRD. Una variación donde ADN es capaz de disputarle y ganarle 2 a 1 a Nueva Izquierda.

Héctor Bautista fue el secretario general del PRD Nacional cuando Jesús Zambrano fue presidente. Públicamente, su papel daba la sensación de ser un dirigente gris. No servía ni para las fotografías de adorno. Ahora se sabe que el hombre no acudía a las conferencias de prensa ni salía a medios porque estaba ocupado creando mayorías en varios consejos estatales del PRD. Su modo de hacer política seguirá siendo discreto, pero por más que lo quiera evitar, los reflectores y algunos enemigos  le van a caer encima.

No puede ser de otro modo, lo que sucedió en Oaxaca habla de un cambio del mapa de poder dentro del PRD. Una variación donde ADN es capaz de disputarle y ganarle 2 a 1 a Nueva Izquierda. ¿Hasta dónde están debilitados Los Chuchos? Lo sabremos en los próximos meses porque a partir de ahora su viejo aliado es el adversario de enfrente.

Lo cierto es que ADN, Héctor Bautista y el candidato Antonio Stefan no la tienen fácil. Controlaron la decisión y cuentan con la alianza del gobernador en turno y del PAN. Sin embargo, los adversarios no son de a mentiras. No sólo es el PRI, el Verde y Nueva Alianza.

Tal vez Bautista y Stefan reconsideren su estrategia de enfrentamiento y busquen un reencuentro con Los Chuchos. Es de esperarse que la mesa de negociación no sea tersa pues NI sabe que ADN seguirá disputándole otros espacios de poder que no estaría muy dispuesto a ceder. A lo mejor NI no espera más y considera que el momento de frenar a  ADN sea la elección de Oaxaca.

Pero bueno, hoy fue día de hablar de la recomposición del poder dentro del PRD Nacional. Me reservó para hablar de la confrontación de Stefan con Murat, un enfrentamiento que se inició hace más de 15 años al interior del PRI. También dejó para otra ocasión hablar del papel que jugará la emergente tercera fuerza política de Oaxaca: MORENA. Y por supuesto les debo una historia detallada de cómo nació y creció ADN.

Cuentos y Cuentas. Por Edmundo Cancino.

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