Los aspirantes a candidato del PRI al gobierno del Estado de México

Toluca, Méx. 04 de Abril de 2016. Aún cuando teóricamente se podría decir que los 13 aspirantes a ser candidatos del PRI son gente del presidente Enrique Peña, en la práctica existen cuatro políticos que lo han acompañado en las decisiones fuertes y a quienes podríamos considerar como parte de su equipo directo: El secretario de Hacienda, Luis Videgaray; el secretario de Trabajo Alfonso Navarrete;  el subsecretario de Gobernación Luis Miranda y el presidente del PRI en el Estado de México Carlos Iriarte. Éstos dos últimos amigos de la juventud de Enrique en algún momento formaron el grupo identificado como los “golden boys”.

A nadie le cabe duda de que el presidente de la República puede amanecer con el ánimo descompuesto y tomar una decisión en la que diga “va este y los demás se alinean por la derecha”. Lo puede hacer, cierto, pero al observar la línea de la derecha se verá que no es precisamente vertical u horizontal, sino más bien está llena de protuberancias e irregularidades.

Además, Peña va a querer regresar a su estado natal y no ser visto como el expresidente que se peleó con todos sus amigos que ahora serán sus iguales.  Como complemento, tendrá dos tareas nada fáciles: cuidar mucho un momento del país en que la economía se puede descomponer y enfrentar la elección del candidato a presidente de la República sin dejar divisiones internas que afecten la competencia externa.

En síntesis, Peña se verá obligado a pensar en que será un expresidente mexiquense y debe regresar a casa: la economía se le está descomponiendo, el priismo estatal se le puede dividir, el priismo nacional puede entrar en crisis y la competencia presidencial va a ser descarnada. En este escenario, quiero pensar que la elección del candidato a gobernador del PRI Estado de México será conciliada, pero de ninguna manera descarto que Enrique dé un golpe a la mesa y le diga a sus paisanos: ya basta. Ya lo ha hecho: ahí está el caso de Chuayffet y de Guerra Abud: el segundo despachando en Italia; el primero viviendo en el Club San Carlos de Metepec y esperando mejores tiempos.

Luis Videgaray

Luis Videgaray es tal vez el hombre al que más confianza le tiene Peña Nieto. La cercanía es tal, que dentro de su grupo la candidatura al gobierno del Estado de México sólo sería un premio de consolación por si no le dan la candidatura a la presidencia de la República, que es a lo que realmente está avocado.  El grupo de Videgaray peleará hasta el último minuto la candidatura presidencial, pero no poca gente lo pone en la lista del Estado de México, sobre todo  sus adversarios parecen decirle: “ya olvídate de la presidencia y dedícate al Estado de México”. Pero Videgaray no se come la píldora y seguirá avanzando en sus aspiraciones de la Silla Grande.

Luis Miranda Nava

Luis Miranda es otro de los hombres de extrema confianza de Enrique Peña. En el gabinete le toca la no fácil tarea de conciliar o tensarse con el grupo Hidalgo. Durante muchos meses del arranque del gobierno, Luis Miranda pareció ser el auténtico Secretario de Gobernación. Todas las conciliaciones pasaban por su escritorio y la clase política nacional sabía que este hombre tenía más contacto directo con el presidente de la república que el propio Osorio Chong. Miranda desplazaba también a Chuayffet en las negociaciones con los maestros federales.

En el último año, ha sido más moderado en sus apariciones públicas, no por haberse debilitado, sino porque el Presidente lo comenzó a cuidar de mayores desgastes. Luis Miranda pertenece a una vieja clase política del Estado de México. Su padre fue un buen presidente del Tribunal Superior de Justicia con una alta calidad moral. Además, el subsecretario de gobernación es amigo de Peña Nieto desde antes que el Presidente tuviese un cargo público.

Carlos Iriarte

Al igual que Luis Miranda, Carlos Iriarte comparte proyectos políticos con Enrique Peña Nieto desde antes que tuviesen credencial de elector y derecho para votar y ser votados. Actualmente, está a cargo de una responsabilidad que refleja el interés del Presidente Peña por cuidar el relevo mexiquense: la presidencia del Comité Directivo del PRI en el Estado de México. Sin ningún problema, Carlos Iriarte podría estar en el gabinete nacional, pero su trabajo consiste en cuidar la infraestructura del priismo mexiquense cuyo principal objetivo es conservar la gubernatura de su partido para cuando Enrique deje de ser Presidente del país.

Iriarte es un político con “modo” para tratar a la clase política de su estado. Mantiene mesura y trata de conciliar con todas las fuerzas para, hasta donde se pueda, no reventar el hilo. Se mantiene en contacto directo con la gente de Eruviel, lo mismo que con las de Chuayffet, Del Mazo, Pichardo y sobre todo las de Montiel.

A diferencia de todos los demás aspirantes, es el único que todos los días trabaja con la infraestructura electoral que se hará cargo de la elección interna y externa. No se desgasta metiéndose en temas de confrontación con la oposición y mantiene informado al presidente de cómo están las cosas en el Estado de México. Mucha gente dentro del Estado de México lo considera el hombre más viable para ser el candidato del PRI.

Alfonso Navarrete Prida

Existe otro político que sólo un despistado dejaría fuera de la jugada. Me refiero a Alfonso Navarrete. Ha sido un hombre cercanísimo al presidente Enrique Peña quien le ha confiado tareas difíciles. Actualmente es Secretario de Trabajo, cargo que no se puede ver nada más como un trabajo técnico sino que tiene una enorme función política.

A Navarrete le toca tratar con todos los sindicatos y con todos los empresarios. Ambas instancias son de una trascendencia especial para crear la infraestructura política del país. Navarrete sacó adelante y sin ruido las consecuencias de la Reforma Laboral Federal. En los términos priistas hizo su chamba porque las olas no se levantaron en este frente. Convenció a sindicatos y empresarios de que lo mejor era asumir la reforma laboral y caminar para adelante, cosa que no pasó en otros frentes donde se impulsaron reformas.

No ha dejado de hacer política. La Secretaría le da para hacer relaciones internacionales y no las desaprovecha. En el Estado de México tiene gente operando de tiempo completo. No hace olas externas, pero adentro de la estructura política del Estado de México todos los días levanta una barda más. Tiene la confianza para decirle al Presidente: “yo me hago cargo del Estado de México”.

El tema del proceso interno del PRI lo voy a seguir a detalle. Lo más seguro es que la lista de 13 aspirantes que he descrito en mis columnas para el mes de noviembre baje a tres. Publicamente y por aspectos estratégicos la presentación del candidato se podría retrasar hasta la etapa jurídica de la precampaña. Ya veremos. ¿Quiénes van a sobrevivir? Depende de muchos factores y acontecimientos electorales que sucederán en los siguientes días.  En torno a la política priista del Estado de México faltan muchas cosas para platicarles a los lectores. En las próximas 3 entregas deberemos ver qué está pasando en otros partidos: PRD, MORENA y el PAN. También debemos comenzar a observar cuáles son las posibilidades de registrar un candidato independiente competitivo.

Edmundo Cancino. Cuentos y Cuentas.

Anuncio UAEM
Anuncio UAEM