No hay cordura ni prudencia en mis pensamientos, no entres en ellos

Humo de mis plegarias WordPress cabezal Por Óscar Vargas Duarte

Venganza por adelantado

Powered by Max Beerbohm’s Enoch Soames

Estábamos los dos amigos, los mejores.  El hombre que estaba en la barra se acercó a nosotros, nos invitó una botella de whisky, solo pedía ser escuchado, nos pareció atractiva la idea, prestamos oído atento.
—¿Quién de ustedes quiere ver el futuro?

Los dos respondimos afirmativamente.  Cuando pidió como compensación el alma, Juan que practicaba el ateísmo, respondió, —venga, yo le apuesto.

Durante tres minutos estuve esperando la reaparición de Juan.  Después de haber aceptado desapareció de mi vista.  Cosas de borrachos dije yo.  En el minuto cuatro, el hombre me ofreció un revolver que sacó del bolsillo.  Le dije, —No quiero armas ni trucos.

—Te hará falta —dijo él y lo dejó sobre la mesa.

Juan volvió en el minuto cinco. Tomó el arma y me disparó, luego, viendo mi cadáver dijo.  —Ibas a tirarte a mi esposa dentro de ocho años.

 

Precauciones

Despertó de repente, observó su creación y sintió temor por su sueño, entonces, limpió de sus manos el polvo y el barro; decidió descansar en el sexto día.

Lecturas secretas

Una mujer se enternece con la lectura y grita el nombre del autor en la noche. Reconoce nuevas rutas en su cuerpo y escribe naufragios, entierra al Nautilus en su sexo y grita Julio mientras hace arco con su espalda.

Blog

Twitter

Correo electrónico

Anuncio UAEM
Anuncio UAEM