¿De tu pareja lo importante está en el interior? La ciencia dice que te mientes a ti misma

Todos lo hemos escuchado: verbo mata carita, cartera mata carita. Y muchas mujeres seguro se habrán indignado: “No, lo que nosotras queremos es alguien con inteligencia y que nos haga reír”. Y, caray, puede que además se lo crean. Pero lo que una misma cree y la forma en que en realidad nos comportamos son dos cosas muy distintas. Para estos casos, dice la ciencia, mejor consultar con tu mamá.

O eso es lo que parece indicar un estudio hecho por Madeleine Fugère de la Eastern Connecticut State University en los EEUU y publicado en el jornal de Springer de Psicología Evolutiva. Según el estudio, hay dos descubrimientos importantes relativos con la atracción física: 1. Las hijas valoran mucho más las características genéticas de los varones (como lo guapos que son) que sus padres. 2. Tanto las hijas como sus padres, dice que valoran más otras características y no el físico (como la ambición, la simpatía, la inteligencia) .

Al final, sin embargo, tanto madres como hijas solo creen que una pareja es buena si es razonablemente atractiva (no tiene que ser Ryan Reynolds pero tampoco el Jorobado de Notre Dame).

El equipo de investigación evaluó la preferencia de pareja de 80 mujeres de entre 15 y 29 años y uno o dos de sus padres. Para objeto del presente estudio solo se analizó la información recolectada de las 61 madres presentes y de todas las hijas. A las mujeres se les presentaron 3 fotografías a color de potenciales parejas de diferente atractivo físico. A cada fotografía se le colocó uno de tres pies de foto con diferentes rasgos de personalidad. El perfil “respetuoso” incluía los rasgos: “respetuoso, confiable y honesto”; el perfil “amistoso” incluía “amistoso, fiable y maduro” y el perfil “agradable” incluía “de disposición agradable, ambicioso e inteligente”. Las mujeres debían calificar las fotografías y rasgos de acuerdo a qué tan atractivo encontraron al varón, que tan favorable calificaron su descripción personal y si consideraban o no a la persona como posible pareja para ellas mismas o su hija.

Resulta que carita mata todo.

El atractivo físico influenció fuertemente como las mujeres y sus madres vieron a los hombres. Los atractivos y los moderadamente atractivos se llevaron el triunfo. Los hombres con los mejores rasgos interiores fueron calificados más favorablemente que su competencia sólo cuando eran al menos moderadamente atractivos. Aún si los hombres feos tenían los mejores rasgos interiores, las madres y sus hijas no los vieron como potencial pareja.

“Concluimos que un mínimo de atractivo físico es una necesidad para las mujeres y para sus madres”, dijo Fugére.

Dentro de todo, tu madre sabe lo que te conviene.

Puede que no te recomiende al más guapo, pero nunca te pondrá con el más feo: buscará un equilibrio entre cuerpo y mente. Según el estudio,  las madres calificaron a todos los hombres, incluso los menos atractivos, como potenciales parejas para sus hijas, mientras que sus hijas no lo hicieron.

“Esto puede señalar que la fealdad es menos aceptable para las mujeres que para sus madres”, dice Fugére. “También podría significar que las mujeres y sus madres tienen diferentes nociones de lo que constituye un nivel mínimo de atractivo físico, las madres siendo mucho menos severas que sus hijas”.

Las mujeres nos mentimos a nosotras mismas.

La investigadora también explica que, curiosamente, cuando se les pregunta directamente a las mujeres y sus padres su opinión sobre las parejas potenciales, siempre califican los rasgos positivos como el respeto y la simpatía más alto que el atractivo físico. “Sin embargo, al hacerlo, asumen que las parejas potenciales cumplirán al menos un estándar mínimo de atractivo físico. Sin embargo, cuando se les presenta un rango de niveles de atractivo, el atractivo físico toma prioridad sobre el resto de las características”.

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