Estado de México: los tres días de la guerra sucia

Por Edmundo Cancino.

Los días jueves, viernes y sábado se vivirán tres días de guerra sucia en torno a las elecciones del Estado de México. Por todos lados habrá difamación, desinformación y tergiversación. Los proyectiles serán dirigidos a todos los candidatos de partido.

La guerra sucia electoral siempre ha existido. Nada más que ahora las redes sociales jugarán un papel nunca visto en otros procesos. Antes, por la noche del día anterior a las elecciones, se acostumbraba a deslizar bajo las puertas de las casas mensajes difamatorios para todos los candidatos. Hoy, la posibilidad de crear cuentas falsas en el Internet facilita la creación de las campañas de lodo que podrás ver en tu smartphone.

El método es sencillo: primero se crea una cuenta falsa. En la misma se planta un vídeo o una nota escrita. El vídeo, el audio y la nota pueden difamar, desinformar o tergiversar.

La guerra sucia se facilita por la norma electoral que prohíbe a todos los candidatos y partidos políticos externar una opinión, hacer una declaración o fijar una posición. También, la ley electoral no permite la publicación de encuestas. Incluso, la misma prensa legalizada ha sido acotada en sus facultades de expresión.

Sin embargo, el nuevo método de comunicación que tanto ha servido para hacer bien a la libertad de expresión, puesto en manos perversas se convierte en un vehículo tenebroso. Aún cuando el contenido de las publicaciones que veremos circular por las redes sea falso, la desinformación y la difamación se convierten en proyectiles verdaderos que van a dar directo en la humanidad de candidatos y candidatas. Es efectivo porque los seres humanos creemos en lo que se nos presenta, aún si hay evidencia que lo contradiga. Las balas de las calumnias no son de salva.

La elección a cuatro cuartos convierte a la guerra sucia en un elemento fundamental. Los cuatro partidos políticos no sólo están interesados en ganar la elección, sino también en no tener un mal resultado que los deje mal parados con rumbo a las elecciones del 2018.

El lector debe tener presente que además de los candidatos a gobernador, existen futuros candidatos a presidentes de la república, a senadores, a diputados federales, a diputados locales, a alcaldes, a regidores y a síndicos que están interesados en tener sino el mejor resultado, al menos un resultado que los deje en condiciones de competir. En efecto, para el 2018 en el Estado de México habrá elecciones de ayuntamientos y de poder legislativo, lo cual les da a las elecciones un sentido diferente al que tienen los candidatos a gobernador.

En el 2018 existen muchos diputados locales y alcaldes que quieren repetir, porque la constitución legalizó las reelecciones. Al alcalde que pretende reelegirse le interesa que su candidato o candidata a gobernador gane en su municipio porque eso le prepara terreno para sus pretensiones.

Por eso una elección a cuatro cuartos es muy competitiva. A los actores políticos regionales más allá de la elección del gobernador, les va a interesar ganar en su municipio o en su distrito. Las elecciones de gobernador son el calentamiento para los procesos de ayuntamientos y congreso para el 2018. Cada municipio será una trinchera; cada distrito un campo de batalla con su propia lógica de competencia.

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