Tabúes de la Sexualidad

Por Lorena Rodríguez

¿Cómo hacer que nuestra vida sexual sea mucho más plena y satisfactoria? Detrás de las recomendaciones brindadas por los expertos existe un sinnúmero de pensamientos arraigados en nuestra cultura y educación ¿Será que estamos confundidos por ellas? ¿Tenemos miedo a confrontar todo lo que se nos ha dicho desde pequeños?

Vivimos llenos de tabúes. Esta palabra, “tabú”; apareció en la Polinesia y se utilizaba para referirse a lo que estaba prohibido, lo que no se podía tocar, nombrar, comer o realizar en el aspecto más sagrado de sus convicciones religiosas.

De ahí se convirtió después en una prohibición supersticiosa que no tiene motivos ni fundamentos racionales.

A nuestra cama hemos arrastrado tabúes desde generaciones, probablemente como una repetición constante. Esos tabúes evitan que demos rienda suelta a nuestros deseos y, por lo tanto, censuran el placer.

Quizá no es a propósito, y solo repetimos los dictados culturales y sociales, creyendo que tienen una razón. Las cifras lo dejan claro: 80% de los padres mexicanos evitan hablar con sus hijos sobre sexo, debido justamente a esos tabúes producidos y reproducidos por la formación de su entorno familiar.

En contraste, 62.3% de mujeres entre 15 y 29 años ya había iniciado su vida sexual y 49.9% de ellas no utilizó ningún método anticonceptivo durante su primera relación sexual. ¿Cuál es la expectativa de plenitud sexual si en casa, donde se forma nuestra personalidad, no se habla de ello?

¿Cómo terminar con esos tabúes heredados en la educación sexual si, además, los hemos repetido a lo largo del tiempo?

Si perdemos el miedo a hacer las cosas de otro modo, sin juzgar o creer qué tan prohibidas están, probablemente tengamos alternativas que, en el ámbito de la educación sexual, son una gran ayuda para romper los tabúes.

Sin tabúes, por ejemplo, está comprobado que niños y adolescentes bien informados toman mejores decisiones cuando inician su vida sexual. Si logramos transmitir información precisa y sin preceptos que no tienen un sustento real, el placer fluye y el descubrimiento de la sexualidad se da de un modo mucho más sano. Ustedes ¿Ya ubicaron sus tabúes?

Anuncio UAEM
Anuncio UAEM