El México que no queremos

Hay muchas cosas en las que podemos no estar de acuerdo, pero sabemos perfectamente en las que estamos de acuerdo. El México que no queremos es el que se encuentra dominado por monopolios, encarcelado en el único ojo de sus medios de comunicación y con una educación manipulada. ¿Les suena familiar?
Ese es, digamos, el punto de partida de una sarcástica distopía ofrecida por Jaime Alfonso Sandoval en Mexicoland. Afortunadamente es una fabulación ficticia de un México inexistiente (¿e improbable?) posterior a un enfrentamiento civil. Afortunadamente también es solo un ejercicio novelístico que deja un muy peculiar sabor de boca, como lo hace todo el humor negro. Mexicoland es una fusión de distopías reales y ficticias. Se nota la presencia de 1984 de George Orwell, Un mundo feliz de Aldous Huxley, los regímenes chino y ruso, incluso un poco de Los juegos del hambre de Suzanne Collins…, pero a estas alturas, las distopías ya son una moda como modelo comercial editorial, y poco falta para que empiece a convertirse en un panorama político este siglo XXI.
Se ha planteado que la literatura española heredó al mundo el género picaresco, en el que un niño o puberto sufre todo tipo de aventuras, con mucha jiribilla y burla hacia esa idea del decoro (algo así como el honor y el linaje) tan español. La novela es un tobogán de aventuras para el protagonista: Cuauhtémoc Rojo, en un tono picaresco, en un México distópico, emplazado en una megalópolis que supone la fusión de Puebla-Cuernavaca-Tlaxcala-CDMX-Toluca-Querétaro-Pachuca. A todo ello se suma un fuerte y complejo sistema de representaciones de las mitología maya y azteca, que le dan un toque no sólo culto, sino travieso.
A la novela no le falta nada: persecuciones, teorías de la conspiración, romance, deporte, revelaciones…, un tren de carcajadas que implican también un guiño a la tragedia, construida de manera impecable en arcos narrativos. Ojalá alguien la lleve a la pantalla, sería muy divertido.

También los invito a mi página

Anuncio UAEM
Anuncio UAEM