El Sol hiberna, se aproxima crisis alimentaria

 

El Sol ingresa a una fase de hibernación cada 120 años; hoy la mayor fuente de radiación electromagnética de este sistema planetario ha entrado ya en este proceso.
El Sol ingresa a una fase de hibernación cada 120 años; hoy la mayor fuente de radiación electromagnética de este sistema planetario ha entrado ya en este proceso.
  •  Disputas por recursos naturales y energéticos, ocupaciones territoriales, pandemias, así como periodos de crisis alimentarias globales, ocurren si el Sol entra en hibernación
  •  Tal déficit de energía inició en 2004 y se espera que se agudice entre el 2030 y 2050, indicó Víctor ManuelVelasco Herrera, del IGf de la UNAM

Memorias de los pueblos mesoamericanos alertaron en 1464: “del cielo llueve fuego” y “el fuego del Sol causó gran aflicción”; se reportaron calores excesivos, sequías y cosechas escaldadas, expuestas a la energía de un Sol agudo, que parecía incinerar desde el techo del mundo. Actualmente, debido a una atmósfera más transparente sigue lloviendo fuego solar, que es la radiación ultravioleta.

Así, uno de los objetivos científicos ancestrales ha sido conocer con precisión las periodicidades solares para reconstruir y pronosticar el denominado clima espacial. Ahora, Víctor Manuel Velasco Herrera, del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, y su equipo, lograron descubrir la periodicidad en la cual nuestra estrella entra en un proceso de “hibernación”.

Con ello fue factible establecer que el Sol ingresa a esa fase cada 120 años; hoy la mayor fuente de radiación electromagnética de este sistema planetario ha entrado ya en este proceso.

“A partir del 2004 existe un déficit de energía solar; el análisis, que se realizó con el uso de datos satelitales, muestra que la disminución energética actual es del 10 por ciento y se espera que se agudice hasta en 40 por ciento entre 2030 y 2050, aunque la carencia durará todo el siglo XXI”, subrayó.

Desolados

La exposición del investigador se tornó en sentencia en el momento que exteriorizó: si entendemos este fenómeno comprenderemos los problemas del mundo y entonces lograremos encontrar la solución, pues la hibernación de nuestra estrella ha provocado cíclicamente conflictos entre las sociedades, cuando no se actúa como homo sapiens.

A lo largo de la historia, el déficit solar ha motivado la necesidad de buscar alimentos en territorios antes no explorados, lo que ha derivado en guerras, estrategias de conquista y ocupaciones de naciones.

El déficit repercutirá a nivel planetario en la producción agropecuaria, en la salud de los seres vivos, en el consumo y producción de los recursos energéticos; además, tiene un efecto directo en la calidad y cantidad de los nutrientes de las especies cultivadas, abundó.

Al impartir la conferencia El déficit solar y sus implicaciones en la producción agroalimentaria, en el auditorio Julián Adem Chahín, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, Velasco precisó que ya con la reconstrucción de la actividad solar, lo que siguió fue calcular las anomalías de la potencia, pues tener anomalías positivas significa tener buen clima y suficiente energía.

Para el caso mexicano, el investigador de ciencias espaciales del IGf citó el periodo de hibernación que comprende de 1810 a 1910, fase en que ocurrieron los movimientos de Independencia y la Revolución; entonces la población padecía hambre por los continuos años de sequía. Para reforzar su argumento, también citó las dos guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945), insertas en el ciclo del déficit solar.

Para los próximos 100 años, señaló Velasco Herrera, podríamos tener un déficit solar del 40 por ciento, tal como ocurrió durante el mínimo solar medieval, lo que sería catastrófico.

Las consecuencias se asoman hoy en día, como lo ocurrido durante la “primavera árabe” y actualmente en Ucrania, por su rentabilidad agrícola y energética; por ello, prosiguió, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha hecho énfasis en que los países en desarrollo sean autosustentables, pues se aproxima una crisis alimentaria mundial.

Por ello, urgió a utilizar esta información para entender lo que sucede, no sólo desde el punto de vista científico, sino para reorientar las líneas de investigación y docencia que faculte a profesionistas para que puedan resolver los problemas por venir.

Tendremos que activar la producción alimentaria en México y en el orbe, pues cuando hay déficit solar entonces se reduce el rendimiento, hay problemas energéticos y surgen conflictos entre las sociedades humanas, cuando se actúa como Australopithecus, concluyó.