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Estrés puede causar bruxismo

La fuerza de la mordida de un ser humano es tal, que al presionar en exceso es capaz de dañar la superficie de los dientes e incluso romperlos. Así lo explicó el doctor José Luis Jordán Palacios del IMSS.

“Los dientes superiores e inferiores se fijan a los huesos, mientras que los músculos masticatorios permiten que se junten con fuerza al masticar, sin embargo cuando se contraen desarrollan presiones muy graves”.

El bruxismo es una condición que se presenta en niños y adultos, siendo cuatro veces más frecuente en las mujeres que en los hombres, en el caso de los niños tiende a aparecer de manera espontánea, antes de los 10 años; mientras que la mayoría de los adultos lo sufren entre 20 y 45 años.

Entre los factores que intervienen para la aparición del bruxismo están vivir con estrés, ansiedad o frustración; consumir estimulantes como cafeína, tabaco, anfetaminas o cocaína. Otras causas incluyen alteraciones en la oclusión dental (mordida), algunos trastornos del sueño y la pérdida de piezas dentales.

Jordán Palacios señala que las manifestaciones más frecuentes son rechinido nocturno de los dientes, dolor en uno o ambos oídos sin tener antecedentes de problemas en el mismo, dolor crónico en la cara, dolor de cabeza por la mañanas, desgaste anormal de la dentadura, hipersensibilidad en uno o varios dientes, además de alteraciones en las encías, aflojamiento de los dientes y lesiones en la parte interna de los cachetes por morderse durante la noche.

Para contrarrestar este padecimiento es necesaria la modificación de estilo de vida, en especial en los adultos, llevar una vida saludable, con el menor estrés posible, hacer ejercicio y actividades recreativas de manera regular, así como evitar el tabaco, café u otros estimulantes, lo que favorece una buena salud en general.

Un estomatólogo es el especialista indicado para buscar cambios en la boca o en los dientes, provocados por el bruxismo, en los casos más sencillos la evolución es corta y sin anormalidades físicas. El tratamiento debe adecuarse a la edad, causa y severidad de quien lo padece.