Educación Edoméx Elecciones Estado de México Partidos

¿Tiene tablas la UAEM para organizar debates entre candidatos? ¿O es pura demagogia?

Durante las pasadas elecciones se presentó al interior de la Universidad Autónoma del Estado de México un conflicto en torno a la organización de debates entre candidatos de partidos políticos que aspiraban a diversos cargos de elección popular. El conflicto, puso en duda la seriedad y credibilidad de la institución para promover este tipo de eventos.

Se recordará que los candidatos a presidentes municipales por Toluca fueron convocados para participar en un debate que se debía realizar en CU. Cuando los candidatos llegaron se les dijo que el debate había sido pospuesto. Indignados, por supuesto, los candidatos asistentes se pararon en el patio de la facultad y arengaron a los estudiantes para hacer posible el evento. Los estudiantes presionaron y la dirección de la escuela debió, con los dientes apretados, permitir el acto.

Al final, se hizo una desagradable discusión entre los candidatos que asistieron al debate y los directivos de la Facultad.  Dicha discusión terminó en un desgaste innecesario para la institución, así como en una situación incómoda para estudiantes y candidatos.

Los directivos de la escuela acusaron a los partidos de altaneros y de haber tomado la institución. A su vez, los partidos acusaron a los dirigentes de la escuela de parciales. Incluso se filtró la información de que la institución tenía una postura partidaria a favor del PRI y que desde la Secretaría del Gobierno del Estado de México se le dictaba línea al Rector y sus directivos. Los estudiantes quedaron en medio de estos dimes y diretes.

Organizar debates no es sencillo. Se requiere firmeza, tamaños y carácter para meterse como moderador en las disputas por el poder. La guerra electoral es dura, fuerte, agresiva, tramposa y a veces hasta sanguinaria. Si la UAEM se toma en serio su papel, podría contribuir a elevar el nivel del debate. Pero si la UAEM cree que un debate entre candidatos es como resolver sus conflictos internos, pues la UAEM está muy equivocada.

A la UAEM le salieron baratos sus errores políticos en su frustrado intento de administrar debates políticos entre las fuerzas electorales. Y eso que en Toluca los contendientes son tranquilos. ¿Organizaría la UAEM un debate en Texcoco, Chalco, Chimalhuacán, Huixquilucan? ¿En Tejupilco? ¿Le entrarían en serio a un debate entre candidatos a gobernador durante una contienda cerrada?

La UAEM no ha medido las consecuencias de sus frustrados intentos de organizar debates. ¿Piensan los directivos que correr a dirigentes de partidos de la UAEM va a quedar en anécdota? ¿Creen que haber cerrado las puertas a candidatos de partido es un asunto menor? Peor ¿Creen que haber iniciado una campaña de desprestigio en contra de candidatos es una cuestión para olvidarse fácil? ¿Creen que todo ya terminó? Las autoridades no saben cómo se llevan de pesados en la clase política.

Elecciones van a  seguir habiendo y la UAEM no se va a ir a ningún lado. Entonces debemos tratar de  evitar, en el futuro, este tipo de situaciones incómodas y desgastantes. ¿Cómo hacerlo?

Lo primero es contestar la siguiente pregunta:

¿Es correcto que la UAEM sirva como un espacio de debate entre candidatos y dirigentes de partidos políticos?

Si la respuesta es negativa, los partidos, la sociedad, los medios de información  y la opinión pública debemos respetar esa decisión institucional e irnos con nuestra música a otro lado. Pero si la UAEM se decide por la negativa, los directivos de la institución deben dejar de presumir una extensión universitaria sin límites. Total, digan que no desde ahora y dejen de andar dando escenas que poco contribuyen a la educación de los estudiantes y solamente aumentan la tensión durante las elecciones. Si no te gusta el calor, decía la abuela, no te metas a la cocina.

Pero si la respuesta es afirmativa, se deben hacer, desde ahora, varias cosas: Una de ellas, reglamentar las condiciones y requisitos que deben cumplir los partidos y sus candidatos para que les sea permitido usar el espacio universitario. La UAEM debe decir claramente “sí le entro, pero estas son las condiciones”. Y quien no las cumpla entonces sí: una patada y para afuera.

Se debe definir cuál es el beneficio y el objetivo de la institución para organizar dichos debates. También se deben organizar institucionalmente los recursos de difusión que la UAEM y los partidos  deben de poner a disposición. Radio, televisión e internet universitario deben difundir el debate. Los debates se deben organizar en todos los espacios universitarios en el Estado de México. Debe haber debate municipal y legislativo. Es decir, debe procurarse la máxima difusión. Los debates se deben impulsar en todos los espacios geopolíticos donde la UAEM tenga presencia.

Es necesario hablar sobre quién invita y cómo ajustar la agenda de los candidatos. Es más, desde antes de que se defina quiénes son los candidatos, ya deben estar fijadas las fechas de los debates. La temática es algo que los universitario deben definir antes de que se conozca quiénes son los candidatos. La moderación y la calificación del debate son temas especiales. Deben existir reglas para adoptar una postura frente a quienes no deseen acudir al debate pues, por lo demás, hasta el momento la norma electoral no los obliga, etcétera.

La UAEM, los partidos y los candidatos en su conjunto ya cometieron el error de organizar mal los debates electorales. Hasta aquí todo esto una tragedia. Repetir el mismo error en la próxima elección sería un asunto de comediantes.

Lector 24 hará una consulta amplia entre actores políticos y académicos para tratar de responder las preguntas que aquí se plantearon. La apuesta es encontrar soluciones y no dificultar el camino. Falta mucho para las próximas elecciones. Tenemos tiempo para hacerlo.