Internacional

EEUU se queda con los cerebros mexicanos y el gobierno mexicano paga la beca

• Detener la fuga de talentos es imposible, dado que en México no hay infraestructura científica, existe burocracia excesiva y los salarios son bajos, dijo Jesús Velasco, politólogo de la Universidad de Texas.

Jesús Velasco Grajales, politólogo mexicano de la Universidad de TexasMéxico debe desarrollar estrategias que le permitan sacar provecho de la capacitación y especialización que reciben en el extranjero los egresados de las universidades de nuestro país, entre ellas la circulación de cerebros y conocimiento, consideró Jesús Velasco Grajales, politólogo de la Universidad de Texas, de visita en la UNAM.

Al ofrecer la conferencia Los otros inmigrantes: movilidad de mexicanos con educación universitaria a Estados Unidos, en la Facultad de Economía (FE), afirmó que la falta de una infraestructura adecuada para el desarrollo de la ciencia, la burocracia excesiva, decisiones políticas y diferencias salariales constituyen los motivos principales por los que universitarios mexicanos que deciden estudiar un posgrado o especialidad en el extranjero, principalmente en la Unión Americana, no regresen o difícilmente lo hagan.

“Hemos llegado al punto en que tanto políticos como académicos reconocen que detener la fuga es imposible”, señaló.

Las instituciones de educación superior y el gobierno estadounidenses han desarrollado mecanismos de atracción y retención de talentos, lo que les ha dado beneficios al no tener que gastar dinero en su formación, pues los posgrados que los connacionales realizan en alguna de las universidades y tecnológicos del país son sufragados por nuestro gobierno, y sólo en pocos casos con becas binacionales o de las entidades receptoras.

Al terminar sus estudios, estos migrantes son candidatos a recibir la Green card o tarjeta de residencia permanente e incorporarse a laborar en alguna universidad, en el gobierno norteamericano o en alguna empresa donde se desarrolle ciencia y tecnología.

Ante esta realidad, Velasco Grajales dijo que las implicaciones para México son negativas, pues además de perder personal calificado, estas personas no pagan impuestos, no envían remesas, no contribuyen a la ciencia mexicana o a la formación de nuevos científicos y los incentivos de repatriación son insuficientes.

Por ello, dijo que nuestro país debe apostarle a la circulación de cerebros. “La ciencia no reconoce fronteras, es un bien público mundial y los trabajadores altamente calificados pueden hacer muchas contribuciones”.

En ese sentido, concluyó que sólo se requiere voluntad política para invertir en nueva infraestructura, pero también para “la colaboración científica a lo largo de las fronteras, en especial de know how o transferencia tecnológica; generar una red de talentos mexicanos en el extranjero para vincularlos con empresas e instituciones de educación superior y realizar proyectos conjuntos mediante el uso de videoconferencias para su implementación, o llevar a cabo cursos de actualización y especialización”.

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