Opinión

¿Se murió Jacobo?

Por Cheque Santana

4 de Julio de 2015. De la muerte de Zabludovsky mucho se ha escrito. Ríos de bilis histórica inundan hoy las redes recordando sus climatológicas declaraciones del 2 de Octubre, pero su legado principal –como dice una querida amiga- está en su visión para la moda: Supo que los audífonos beat serían la onda 45 años antes que el Dr. Dre y, firme en sus convicciones (en estas, al menos), nunca abandonó su pequeña corbata negra.

Para mí, chavorruco (noten la doble r) de orígenes ochenteros, Zabludovsky representa sobre todo una anécdota pop que se cuenta cuando la borrachera baja la intensidad y la nostalgia aflora entre lagrimones y canciones de Timbiriche.

¿Quién era Jacobo para mí?: figura borrosa y solemne causa de que no pudiera ver las caricaturas por la noche.

Uno de mis recuerdos de la niñez me lleva, junto a mi prima, comprando pizzerolas a una colorada tendera. Ella veía la televisión. En un intento de hacerme el listo, comenté en voz alta:

-¿Quién canta hoy en Siempre lo mismo?

-No, niño, es 24 Horas, no Siempre en Domingo, me respondió indignada la vendedora de pizzerolas.

¿Qué culpa tuve yo?:  Raúl Velasco o Jacobo Zabludovsky. Los dos viejos, los dos flacos, los dos con lentes telescópicos, los dos en Televisa, los dos por la noche. Si uno entrevistaba a Thalia y el otro a Carlos Salinas ¿Hacía eso realmente una gran diferencia?

Conforme pasó el tiempo, por otra parte, su figura se fue disolviendo en fantástica metamorfosis con la del nuevo titular del noticiero de las 10. Para recordar si fue él o López Dóriga el que dio la noticia del triunfo de Vicente Fox en los inicios del siglo tuve que escarbar en Internet. Extraña sorpresa me llevé al saber que entre ambos hubo un breve interinato de  un tal Guillermo Ortega. Y entonces la cosa se puso fatal: ¿cuál de los tres fue?

Entrados ya en nostalgia, la famosa letra de:  “que no te haga bobo Jacobo, que no te haga bruto ese puto” se comienza a hacer vieja. No sé ya si Molotov la escribió así porque es más fácil rimar Jacobo que Joaquín o porque el primero fuera titular del noticiero. Igual, es cosa que no quiero investigar ahora.

Para no continuar con el desfile de recuerdos privados y públicos lagrimeos, los dejo con una cortinilla de inicios de los 80’s, cúspide del reinado televiso y de los inicios de la administración de De la Madrid. Si el sonido eléctrico no les saca un lagrimón, seguro lo hará el “¿Sí Reina?” Que les sea leve.

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