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La chamba de Manlio: controlar a Eruviel, Videgaray y Chong. Su reto: no emocionarse.

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Escribe Edmundo Cancino.- La primera misión de Manlio es el control de los tres aspirantes a tener la candidatura de la presidencia de la República por parte del PRI. Nos referimos al Secretario de Gobernación, al Secretario de Hacienda y al Gobernador del Estado de México, y es que los tres están desbocados y parecen no entender el último mensaje de Peña Nieto en la Asamblea del PRI: quietos muchachos, veamos qué anda haciendo cada uno:

A pesar de tener al país vuelto de cabeza, el Secretario de Gobernación aparece ante la opinión pública como un personaje intocable,  como decían los abuelos: todo pasa en la nación y nada afecta a Gobernación. No creo necesario narrar los sucesos lamentables que han pasado al país y que caen dentro de la esfera de competencia de Chong. Vaya problema para un presidente de la República: tener un Secretario de Gobernación al cual todas las circunstancias lo rebasan y no puede hacer nada.

El Secretario de Hacienda es el personaje político más desgastado de la administración pública. No se  le dice nada de frente porque existe el temor fundado de que éste hombre organice una cacería fiscal contra quien se le atreviese, pero una cosa es que no se le diga nada y otra cosa es que no esté cayendo en el descrédito más grande. Tal vez Peña Nieto esté feliz con la recaudación, pero el costo político para Videgaray es muy alto: ya alejó de las simpatías del PRI a la clase media de este país, los efectos electorales se sienten en las encuestas.

Peña se puede hacer esta pregunta: ¿cómo enviar de candidato a una persona que cumplió con eso de recaudar pero que millones de contribuyentes lo ven hasta con odio? Y el problema para Videgaray es que en los últimos dos años de la administración de Peña deberá aumentar la recaudación, incrementar la deuda, soportar la caída de los precios de petróleo, vender barato el petróleo, afectar la seguridad social, ver seguir cayendo el peso frente al dólar, etcétera.

Videgaray lo sabe y parece tener un proyecto para contrarrestar eso de que un buen recaudador es un mal candidato,  su apuesta ahora será  inducir el voto de la clase pobre  para contrarrestar su caída entre la clase media. Como buen financiero asume que el voto de los pobres es más barato que el de la clase media. Existen algunos que piensan que Videgaray no le sabe a la política, nada más equivocado. Se debe tener presente que este hombre fue el titular político de la elección de Peña Nieto y de Eruviel Ávila. También este hombre fue el encargado de controlar la mayoría en el congreso del Estado de México cuando la oposición puso en jaque a la mayoría priista. Videgaray sabe que necesita votos y sabe que ha perdido, quizá para siempre, el voto de la clase media y de la clase económicamente alta. Pero ahí están las televisiones y los programas sociales para los muy pobres. Unos cuantos pesos en la mano de una persona pobre es muy redituable en votos.

Videgaray y Chong han generado una política de expansión a las diversas áreas del país, cada uno con sus recursos impulsó a personajes amigos para extender su presencia en todas las esferas políticas del país. Videgaray, al igual que Chong, por alguna razón es intocable. Ha quedado claro que Peña no los va a remover. Se pueden escapar mil chapos o el dólar llegar a cincuenta pesos y no pasa nada, de ahí la autoconfianza de estos políticos.

El tercer personaje que anda tras la presidencia es el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila. Durante cerca de tres años los conocedores de la política apostaron a que Eruviel no terminaba su mandato y al puro estilo Atlacomulco lo subirían para abajo: es decir, la darían una Secretaría de Estado y ahí le darían la estocada final. Nada de eso sucedió y Eruviel hoy, al igual que Chong y Videgaray goza de buena salud y recorre el país y el extranjero en calidad de intocable.

Al igual que sus dos opositores priistas a la presidencia de la República, Eruviel ha tejido compromisos a nivel nacional. Su espacio es la CONAGO y desde ahí no sólo trata y acuerda con gobernadores en funciones sino recibe, como si fuera primer mandatario, a los gobernadores electos en pleno. Las leyes del Estado de México las teje a conveniencia y no pasa nada pues es otro intocable.

Obviamente tanto intocable ya le generó problemas a Peña Nieto. Vayamos ahora a la oficina del presidente e imaginémoslo pensando en cómo controlar a tantos intocables sin que se enojen y parezca que con dos años de anticipación ya se inclinó por uno. En ese momento se le prende el foco, descuelga el teléfono y dice: Edwing, háblale a Manlio, dile que le tengo un trabajito.

La fuerza de Manlio contrasta notablemente con lo que fue el débil periodo de César Camacho quien carecía de todo liderazgo. Todos saben a la perfección que César Camacho es un empleado menor del presidente de la República, un segundón de Chuayffet y un personaje fuerte con los débiles pero débil ante los fuertes. Para lo que se viene “los camachos” no más no sirven, se requería un Manlio.

De Manlio se pueden esperar tres cosas:

1.-No se dejará controlar por ninguno de los presidenciables y si se pasan de listos les van a aplicar el “tú la traes”.

2.- Con tanto poder existe una tentación: puede llegar a chispársele al presidente de la república y convertirse en el cuarto intocable. Aunque lo niegue, ya se convirtió en otro presidenciable. Digo, ponerle a Carolina Monroy del Mazo de equilibrio: es una candidez típica del Grupo Atlacomulco.

3.- Manlio seguro tendrá un enfrentamiento feroz con Andrés Manuel López Obrador y, para ello, tiene la habilidad de buscar un acuerdo con el PAN. No va a hacer el ridículo que hizo Camacho de inventar un pleito falso con Madero y al final terminar dándose de abrazos. No: entre otras cosas Manlio es producto del resultado de las encuestas. Y las encuestas dicen: allá hasta adelante va el peje. Columna Cuentos y Cuentas. Autor: Edmundo Cancino.