Elecciones Elecciones Federales

Piden flexibilidad para el registro de candidaturas independientes

2015 09 23 magistrada María del Carmen Alanís

Méx. DF 23 de Septiembre.- El límite para el registro de candidatos independientes debe ser del 1 por ciento del listado nominal, y además se debe permitir a este tipo de candidaturas acceder de forma preferente al financiamiento privado, sostuvo la Magistrada María del Carmen Alanis Figueroa.

Al hablar en el “Seminario Internacional: Evaluación de las elecciones 2015 y la reforma 2014: diagnóstico y propuestas”, el cual se desarrolla del 22 al 25 de septiembre de 2015 en el Palacio de la Escuela de Medicina (UNAM), la magistrada señaló que los diseños legislativos implementados tanto a nivel federal como local no permiten que la ciudadanía acceda con facilidad a este tipo de candidaturas. Advirtió que se habla con mucha facilidad y frecuencia de una democracia incluyente y deliberativa pero, en los hechos, se impide desde la ley abrir cauces para la participación política de la ciudadanía en los espacios de decisión pública, en igualdad de condiciones.

Compartió los criterios que se han tomado en la Sala Superior respecto de los requisitos que se establecieron para acceder a estas candidaturas. Sostuvo que bajo los estándares internacionales el porcentaje de respaldo máximo que se necesita es del 1% del listado nominal, además, advirtió lo innecesario y costoso que resulta acompañar la solicitud de registro con las copias simples de las credenciales de elector de quienes respaldan la candidaturas.

También sostuvo que se debe eliminar para los candidatos independientes la previsión de que el financiamiento público debe prevalecer al de origen privado, con la finalidad de que las condiciones de campaña entre los candidatos independientes y los de los partidos políticos sean equitativas.

Advirtió que pese a las complicaciones legales y presupuestarias que enfrentaron, las candidaturas independientes se convirtieron en una opción política real y viable, con lo cual: (1) se cristaliza una nueva dimensión del derecho humano a ser votado, (2) se otorgan nuevas opciones a la ciudadanía y (3) se inaugura una vía paralela a la estructura partidista para el acceso a cargos de elección popular.