Cultura

Llevo la luna en mis ojos, la vi en los tuyos

Humo de mis plegarias WordPress cabezal

Por Óscar Vargas Duarte

Para no rendirme he puesto tu beso en el altar del triunfo.

La gitana, después de ver mi mano abierta, dice, tienes tantos corazones como amores te faltan.

Tú tan orilla, yo tan borde, estamos condenados al encuentro en el abismo.

Te niegas a mi beso, fecundo una espera.

Contigo debí morir de amor, pero no estaba preparado, ni para el amor, ni para la muerte.

Te digo, el abrazo no vale nada sin tu firma, me dices, no sé cómo se firman los abrazos, y respondo, con besos.

Para embarcar tu voz en las olas del tiempo, tomaré tu silencio y zurciré en él océanos.

No hay mujeres ajenas, no existen mujeres propias, ellas son de sí mismas, nosotros su circunstancia.

Mujer nómada no tengas prisa en huir; en tu corazón empieza y termina el camino

Blog

Twitter

Correo electrónico

A %d blogueros les gusta esto: