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Mujeres potosinas en la ciencia

Por Roxana de León

San Luis Potosí, San Luis Potosí. 7 de marzo de 2016 (Agencia Informativa Conacyt).- El estado de San Luis Potosí ha sido cuna de importantes científicas desde finales del siglo XIX. La Agencia Informativa Conacyt ofrece un recuento de las mujeres que con su trabajo han sentado las bases y día a día con su trabajo fortalecen la comunidad científica potosina.

mujeres potosinas XXIPosterior a los embates sufridos por el periodo revolucionario, la educación profesional y científica del estado sufre mermas; sin embargo, para la segunda mitad del siglo XX, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) logra consolidarse como centro de formación y generación de conocimiento científico. Para el año 2000, la UASLP contaba con una población de 17 mil 223 alumnos, de los cuales ocho mil 148 eran mujeres.

En el campo de la ingeniería, las primeras potosinas en ocupar espacios antes privativos de los caballeros fueron María Eugenia Igueravide Navarro (ingeniera civil, 1967), María del Pilar Güemes Pérez (mecánica electricista, 1971), María Elena Cedillo Reyes (ingeniera geóloga, 1977) y Elda Olivia Hernández González (ingeniera topógrafa, 1979); la primera ingeniera química industrial fue Graciela Tapia Rivera, quien presentó su examen profesional el 12 de septiembre de 1966.

Resulta difícil hablar de todas las mujeres que han contribuido en el avance, en cuestión de género, ya que en todos los campos hay registros crecientes de mujeres destacadas. Una de las más sobresalientes en el campo de la medicina fue la doctora Beatriz Velázquez Castillo, fue la primera mujer directora de la Facultad de Medicina de la UASLP y, asimismo, la primera mujer en ser nombrada miembro de la Junta Suprema de gobierno de la UASLP. Nombrada profesora emérita de la universidad en el año 2002, es autora y coautora de varias obras de medicina escritas en inglés y en español.

Siglo XXI

Para el año 2002, fueron las mujeres potosinas quienes acapararon los premios San Luis Potosí a la Investigación Científica y Tecnológica, otorgados por la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) y el Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología (Copocyt). La doctora Rebeca Mejía Elizondo, por la Facultad de Medicina de la UASLP; en ciencias naturales y exactas la doctora María del Socorro Santos Díaz; mientras que Socorro Leyva Ramos, María de los Ángeles Cabrero Mendoza y Denisse Atenea de Loera obtuvieron el primer lugar por la Facultad de Ciencias Químicas.

Al día de hoy, el estado de San Luis Potosí cuenta con un registro de 624 investigadores adscritos al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Conacyt, de los cuales 190 son mujeres. Instituciones como el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt), El Colegio de San Luis (Colsan) y la máxima casa de estudios, cuentan en sus filas con excelentes investigadoras potosinas, que día a día fortalecen el campo de la ciencia y la tecnología con sus aportaciones al conocimiento.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, algunas de las investigadoras más reconocidas externaron su opinión por el avance que el género ha tenido en el último siglo.

María Isabel Monroy Castillo (Colsan)

Isabel monroy cir 3Nacida en la Ciudad de México, la doctora en ciencias sociales Isabel Monroy llega a San Luis Potosí en el año de 1978, año en que comienza su trabajo por la organización histórica del estado. Primera directora del Archivo Histórico del estado de San Luis Potosí, al día de hoy tiene el privilegio de ser la segunda mujer cronista del municipio de San Luis Potosí.

Es fundadora y actualmente presidenta de El Colegio de San Luis, A. C., y autora de más de veinte publicaciones entre las que se encuentran San Luis Potosí. Historia breve, La diputación provincial de San Luis Potosí. Actas de sesiones, 1821-1824, Diario de don Agustín Soberón Sagredo (1819-1873).

En relación con la participación femenina en los diversos campos del conocimiento, señaló: “Creo que definitivamente hay cada vez más mujeres metidas en actividades de carácter científico, cada vez hay más mujeres mejor preparadas y en cargos directivos, yo creo que la tendencia va a continuar así”.

Nadia Valentina Martínez Villegas (Ipicyt)

Nadia Valentina cir 1Una de las grandes motivaciones que le llevó a elegir una carrera científica fue el gusto por aprender, “considero que dicho goce y disfrute se lo debo a mi padre, quien hablaba de la escuela y la universidad como un anhelo, como un sueño a alcanzar, como algo muy bonito, a lo que él, lamentablemente, no tuvo oportunidad de acceder, pero le habría gustado mucho”, comentó.

Agregó que lo más satisfactorio para ella es encontrar las formas de transmitir el conocimiento de una manera clara y concisa, tanto a través de una clase como de un artículo científico, “me apasiona preparar experiencias educativas, facilitar el aprendizaje en otros y usar tecnologías de la información en dicho proceso, estudiar y analizar un problema, resolverlo y generar nuevo conocimiento científico”.

A pesar de que reconoce los problemas y barreras actuales para la mujer en el ámbito científico, visualiza que a mediano y largo plazo, se reforzarán las políticas de equidad de género, lo que permitirá un incremento en el número de mujeres tomando decisiones en el quehacer científico y tecnológico del país. Sugiere la inclusión de prestaciones de paternidad que permitan a los hombres ejercer este derecho y participar por partes iguales en el cuidado y educación de los hijos, así como programas de incubación dirigidos a impulsar el desarrollo profesional de las mujeres e indicadores de productividad que reconozcan el impacto de la maternidad.

Elisa Leyva (UASLP)

Eliza Leyva cir 2Actualmente es la responsable del Cuerpo Académico de Química de la UASLP,  en entrevista comentó: “Siempre he tenido mucho gusto por estudiar los procesos químicos, desde que era estudiante de licenciatura”. Una vez concluidos sus estudios, recibe una beca para estudiar la maestría en la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, donde también realiza el doctorado. Agregó que siempre tuvo la idea de regresar a trabajar en su alma máter, y gracias al programa de repatriación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en 1991 se convierte en la primera investigadora repatriada para trabajar en la UASLP.

Una de las mayores satisfacciones que le ha dado su carrera como profesora investigadora ha sido la oportunidad de trabajar como guía de mentes jóvenes e influir en su visión del mundo. “Considero que los investigadores que trabajan como docentes en las universidades públicas, deberían ser reconocidos por su trabajo en la mejora de nuestra sociedad”.

En cuanto a la participación de la mujer dentro de la comunidad científica, hizo la observación de que en la actualidad, en México se observa una fuerte participación de la mujer en la ciencia y en la investigación, “puedo decirte que en los setentas, es decir cuando yo estudié la licenciatura en química, la mayoría de mis profesores eran hombres, mientras que ahora tenemos en la Facultad de Química un buen número de investigadoras”.

Enfatizó que para lograr el desarrollo armónico de cualquier sociedad es necesario que se incentive la participación de la mujer en todos los ámbitos y especialmente en el laboral, “con la participación de la mujer en este sector no solo se propicia su independencia, sino que se le ayuda a mejorar su identidad como ser humano”.