Deben ser hermosos tus pies para sostener a una mujer tan bella

Humo de mis plegarias WordPress cabezal Por Óscar Vargas Duarte

Canta en la punta del pino
un pájaro detenido

Octavio Paz

Mañana no importa si estás ahora.
Eres la certeza en mis preguntas,
la duda en mis respuestas.
No tengo prisa en huir,
en tu corazón empieza y termina el camino.
Tu boca no se ciega a mis besos,
tus formas no son sordas a mi voz.
Al abrir las hojas de los libros,
su aroma es el de tu sexo,
abierto a mi victoria.
Yo pongo las tildes
en el lugar donde empiezan tus acentos,
soy quien desata nudos en tu noche.

No me juzgues,
soy el espejo.
Deja de culparme,
soy tu silencio.
No huyas de mí,
soy tu sombra.
No me calles,
te quedas sin voz.
No sé de pasados,
no soy la memoria.
no sé de futuros
aborrezco a los oráculos.

Eres el nombre de la fruta,
en ti habitan las semillas.
Eres el nombre de la flor,
en ti delira el polen.
Eres la inspiración,
en ti se desbordan las letras.
Eres la idea,
en ti están todas las obras
De madrugada, en la mañana,
Mis dedos son peces en tu ingle.

La noche vistió una gabardina oscura,
mientras tú dormías se ha desvestido,
en la palidez de su piel azulada
una esfera blanca tatuada.
Asómate a la ventana, mira al occidente,
la verás y con un poco de atención
en ella encontrarás escrito tu nombre.
Anoche lo bordé en la luna para nombrar al día contigo.

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