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Presentan protocolo para evitar violencia política contra mujeres

2016 05 19 Protocolo contra la violencia política a la mujer

Ciudad de Méx. 19 de Mayo. Este día se presentó el “Protocolo para atender la violencia política contra las mujeres” y diversos funcionarios del TEPJF, el INE y la FEPADE plantearon que en breve darán a conocer las acciones que las autoridades llevarán a cabo para su difusión, capacitación de quienes lo implemente; así como los avances en su implementación por parte de la FEPADE. El Protocolo pretende, sobre todo, lograr una coordinación interinstitucional para evitar que, durante su participación en política, se ejerza cualquier tipo de violencia contra la mujer con el objeto de mermar su legítimo desarrollo.

La presentación del Protocolo corrió a cargo de María del Carmen Alanis Figueroa, magistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), en un evento organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE), en el que participaron las consejeras electorales Adriana Favela Herrera y Beatriz Galindo Centeno y el titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) Santiago Nieto Castillo. La moderación estuvo a cargo del consejero electoral, Arturo Sánchez Gutiérrez.

La magistrada Alanis Figueroa subrayó que el Protocolo constituye un instrumento clave para promover la coordinación de las autoridades competentes y asegurar que se lleven a cabo acciones efectivas para prevenir y erradicar este tipo de violencia, así como la atención inmediata de las mujeres y la restitución de sus derechos.

Síntesis de las palabras de la Magistrada donde se explica qué es el Protocolo

Entonces hoy nos enfrentamos a una lucha con estereotipos discriminadores en donde a las mujeres a partir de estos estereotipos nos están queriendo obligar a un comportamiento específico como candidatas o como integrantes de órganos de representación, en donde hoy, aunque nos duela aceptarlo, las mujeres todavía no somos aceptadas en esos espacios de toma de decisión, no están dadas las condiciones de igualdad, el piso parejo, todavía hay prácticas misóginas que nos excluyen a las mujeres para un ejercicio pleno de nuestros derechos en esos espacios públicos o en la carrera y el acceso a los espacios de toma de decisiones.

Y creo que ésta es la frase de mi intervención, las mujeres debemos demostrar que ser mujeres no nos hace incapaces de desempeñarnos adecuadamente. Cuando esto debe ser natural, nosotros tenemos que luchar y demostrar que tenemos la misma capacidad, igual capacidad para cumplir y desempeñar nuestro cargo.

Las mujeres tenemos que buscar aspiraciones políticas con menos apoyos económicos, menos apoyo estructural de los partidos, enfrentamos la inequidad como ya lo señalaba todavía en la cobertura en medios de comunicación, pero también en el acceso que definen los partidos políticos, enfrentamos problemas con los sistemas normativos internos de mujeres que viven en comunidades indígenas, pero llegamos a una situación muy preocupante de las mujeres como víctimas de desestimación, de descalificación, de agresiones verbales, de acoso, de ataques físicos, de violencia sexual e incluso de asesinatos.

El Protocolo para erradicar o para atender la violencia política contra las mujeres precisamente se hace cargo de esta situación, las senadoras han trabajado en algunas iniciativas, una que esta lista para reformar tres o cuatro cuerpos normativos para tipificar la violencia política desde el ámbito administrativo, desde el ámbito general de un tipo de violencia adicional a la violencia contra las mujeres genéricas en la Ley General de Delitos Electorales, pero no ha habido a voluntad de otros actores para que se logren los consensos necesarios y avanzar en la reforma.

Esto, es lo que nos lleva y es de lo que se va a hacer cargo el Protocolo, de cómo autoridades, coordinarnos y tomar todas las acciones inmediatas necesarias, primero para prevenir la violencia política y en caso de identificar casos de violencia política, valga la redundancia, atenderlos de inmediato y sancionar y reparar el daño causado a las mujeres, de eso creo que no nos hemos hecho cargo las autoridades.

El Protocolo tiene un doble objetivo, que me parece fundamental, tiene toda una parte conceptual que nos ayuda desde definir y entender qué es la violencia política como autoridades, porque no nos habíamos dado un espacio en los años anteriores de entender qué es la violencia política, pero también como mujeres, como integrantes de organizaciones sociales, la estructura desconcentrada de las autoridades electorales, los Organismo Públicos Locales, los Tribunales Locales, los medios de comunicación, aunque es un instrumento para la autoridad, es un instrumento que todas y todos pueden hacer suyo para comprender el fenómeno y conceptualmente qué es la violencia política.

Este Protocolo, además se hace en cumplimiento con los que colabora en cumplimiento de estándares internacionales cumpliendo con las obligaciones que nos establece, tanto la convención sobre la eliminación de todas formas de discriminación, como la de La Convención para Eliminar Toda Forma de Violencia Contra las Mujeres, y me parece relevante destacar y con esto cierro, los motivos por los que de acuerdo al Protocolo, hemos detectado que las mujeres no denuncian los casos y es de lo que tenemos que hacernos cargos, no se sabe qué es la violencia política, sus alcances y a forma de sancionarla, pero esto inclusive nos hemos encontrado con que ni las Autoridades Electorales Jurisdiccionales y Administrativas Federales o Nacionales y Locales, estamos todos capacitados y comprendemos qué es la violencia política, sus alcances, como atenderla y la forma de sancionarla.

No hay un marco jurídico específico sobre violencia política. Entonces, también tenemos que las personas que se sienten violentadas no encuentran el asidero jurídico para presentar una denuncia. Y con fundamento en qué, yo voy a conocer de este caso y a sancionar.

Por eso en el Protocolo están los tratados internacionales, la Constitución y todos los preceptos que nos obligan como Estado.

También existe este temor de denuncia, porque puede resultar contraproducente para las aspiraciones políticas.

Estamos conformados en un grupo de trabajo permanente que no quitamos el dedo del renglón y con las legisladoras, concretamente con la Senadora Angélica de la Peña, con la Senada Diva Gastelum estamos trabajando y seguimos aportando las Consejeras y quien hace uso de la voz en este proyecto de iniciativa que estamos convencidas de que impulsarán para que en breve tengamos y también la Fiscalía también activamente está participando, que tendremos esta reforma para formalmente reconocer la violencia política.

No me queda más que decir que es una herramienta que el Estado mexicano les entrega a todas y a todos ustedes para poder prevenir, denunciar y que nos ayuden a nosotros a atender de manera eficaz y pronta todos los casos de violencia política en contra de las mujeres que detectemos y que se presenten durante los Procesos Electorales, pero también en el acceso y en el ejercicio de los cargos públicos.