Se complica seriamente la falta de gasolina. AMLO insiste en su estrategia

En medio de duras críticas de consumidores que cada día sufren más por obtener gasolina en muchísimas ciudades del país, el presidente Andrés Manuel López Obrador insistió en que su estrategia de controlar el robo de combustible es la correcta y pidió a todos los ciudadanos calma y su respaldo.

En el Valle de Toluca las filas para obtener gasolina ha llegado a kilómetros. La gente prácticamente dedica una gran parte de su día a tratar de diseñar una estrategia para obtener gasolina. Obrador ha insistido en que se cerraron los ductos porque tienen cientos de tomas clandestinas que se están detectando y corrigiendo. También insistió en que no hay falta de gasolina y que se seguirá distribuyendo con pipas. Sin embargo, cada día son más los ciudadanos inconformes con esta estrategia y que piensan que lo más correcto habría sido primero comprar muchas pipas y luego iniciar la estrategia de cerrar ductos.

Obrador, en su conferencia matutina de este día prácticamente fue bombardeado con la pregunta de cuándo se resuelve el problema de la falta de gasolina que amenaza con convertirse en una crisis nacional. Ante la insistencia el presidente de la República “reiteró que hay gasolina  suficiente en el país y pidió a los mexicanos actuar con tranquilidad,  no recurrir a compras de pánico, ni dejarse llevar por rumores o  noticias alarmistas.

Durante la conferencia matutina de este miércoles, solicitó el apoyo  
de la población para continuar la implementación del Plan contra el  
robo de combustible e informó que los ductos se encuentran cerrados  
porque personal de Pemex trabaja en la revisión y reparación de fugas.

Aseguró que el abasto de gasolina continuará por medio de pipas en  
tanto se normaliza el servicio.

Sin embargo cada día resulta más difícil al presidente convencer a los ciudadanos de su estrategia, pues existen ciudadanos que de plano ya pararon su carro. Los efectos de la falta de gasolina aún no se pueden medir de forma económica pero las horas hombre perdidas en las filas ya son cientos de miles.