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Gentrificación es un modo de desplazamiento, asegura investigadora de la UAEM

Las zonas ejidales son las más dañadas por la gentrificación

Toluca, Méx. – 26 de julio. La gentrificación es una forma de desplazamiento social que consiste en el desalojo de habitantes de ciertas zonas para convertirlas en centros comerciales de alto nivel, afirmó la académica de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México, Elena Solano Meneses.

Al dictar la conferencia “Gentrificación como artilugio de desplazamiento en la ciudad”, sostuvo que como parte de la gentrificación se realizan intervenciones en zonas urbanas que cuentan con casonas o edificaciones neoclásicas, las cuales se modifican para convertirlas en comercios, bares o restaurantes.

En el marco del Panel “Vulnerabilidad e inclusión social”, aseveró que en esta práctica hay un simulado interés por recuperar espacios históricos, a partir del “fenómeno de nostalgia posmoderna, que comenzó a valorar lo antiguo”.

En la Facultad de Ciencias de la Conducta, mencionó que los defensores de la gentrificación argumentan que es preferible utilizar edificios antiguos para funciones comerciales, ya que de esta manera se conserva la historia y se evita la generación de contaminantes, al no construir nuevos inmuebles.

Solano Meneses indicó que la gentrificación es un proceso que va de la mano del neoliberalismo, que favorece a grupo económicos dominantes y bajo este esquema, diversos espacios van a ser intervenidos.

“Bajo este artilugio aparece un discurso que habla de un proyecto de reactivación, de beneficio económico y apoyo a las comunidades originarias, que lo único que logra es el desplazamiento”.

Por ejemplo, dijo, hasta la década de los 80, la zona de Santa Fe, en la Ciudad de México, era minera y rural. Entonces, inició el proyecto para conformar una zona residencial y comercial de alto nivel.

“Inició la compra injusta de terrenos, cuyos propietarios fueron reubicados en zonas irregulares de Cuajimalpa. “La gente perdió su patrimonio y fue desalojada de espacios en los que vivieron por varias generaciones”, concluyó Elena Solano Meneses.