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En jugada “politiquera”, preparan traje a la medida para próximo auditor del OSFEM.

Violando los principios de Legalidad e Imparcialidad, este día en una cerrada votación la LX Legislatura aprobó que cualquier diputado local y diputado federal puede renunciar a su cargo y convertirse en el titular del Órgano Superior de Fiscalización.

En efecto, este día por 41 votos a favor y 27 en contra, con la inasistencia de otros cinco diputados, la LX legislatura del Estado de México aprobó hacer a un lado la prohibición de que un legislador pueda aspirar al cargo de titular del Organismo Superior de Fiscalización, la instancia encargada de auditar los recursos públicos del gobierno estatal, los Ayuntamientos y los organismos descentralizados. La reforma de ley está a modo para que una de las personas de más confianza de los dirigentes del GAP se convierta en el nuevo auditor. De ahí que, se dice, están violando los principios de independencia y legalidad lo cual es bastante grave para la vida política del Estado de México.

La medida fue votada en contra por 27 legisladores, entre ellos tres de la bancada de Morena que hicieron una dura crítica a la determinación adoptada por los otros legisladores de Morena. La diputada Elba Aldana, de Morena, dijo en tono indignado:

“La esencia de este dictamen vulnera de manera anticipada dos de los principios rectores de “la función de fiscalización” ejercida a través del OSFEM, los de “legalidad e imparcialidad”, previstos en el artículo 58, fracción trigésima segunda (XXXII) de nuestra Constitución Local”.

“Externo mi plena inconformidad, agregó la legisladora, con el contenido de este asunto del orden del día, ya que todo lo que se ha criticado anteriormente cuando éramos una oposición fuerte, hoy se está intentado “materializar y me atrevería a decir, que podría suscitarse un procedimiento pernicioso y regresivo”; es decir, se está atentando contra una fórmula democrática que se debe manifestar y respetar en diversas cuestiones por el mantenimiento de un verdadero y efectivo régimen constitucional. No obstante, estamos contemplando una innecesaria modificación, y a su vez se está distorsionando lo que pudiera ser la realización de un mejor desempeño de la función legislativa”.

Profundizando su crítica Elba Aldana sostuvo: “ni siquiera en la Cámara de Diputados a nivel federal, se han realizado modificaciones de dicha índole, respecto a los requisitos con lo que debe de cumplir el titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), dado que en el texto actual de la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, “no se permite que el titular haya ejercido cargos como Senador o Diputado Federal”; y esto por razones de consagrar el principio de imparcialidad, el cual sigue latente.

Elba Aldana, foto archivo.

¿Por qué razón, pregunta la diputada Elba, no se explica de manera clara y específica ésta modificación? Es decir, ¿Por qué ahora se quiere permitir que alguien que haya ejercido un cargo de elección popular en el poder legislativo pueda acceder a desempeñar este cargo como Auditor del Órgano Superior de Fiscalización? Llámese Senador, Diputado Federal o Local.

Inclusive, me atrevería a preguntar, ¿Tres años transcurridos de ejercer un cargo de elección popular en el Poder Legislativo son suficientes para demostrar o garantizar una “actuación imparcial” en el ejercicio de sus funciones de naturaleza fiscalizadora?

Compañeras y compañeros, no quisiera juzgar, ni actuar con mala fe, pero lo que aquí se puede observar e intuir, agregó la diputada, es que se trata de una jugada de naturaleza politiquera que se encamina como “un muy buen traje elaborado a la medida perfecta de algún personaje que se haya desempeñado en el Poder Legislativo”. Parece que no se entiende lo expuesto por nuestro presidente López Obrador “no se trata del quítate tú, para ponerme yo”; y reitero ahora resulta que lo criticado anteriormente durante tanto tiempo se quiere repetir, por favor no se equivoquen compañeras y compañeros.

“Morena” , concluyó, surgió como un movimiento de regeneración, que pugnó por la defensa y el respeto de los principios democráticos, materializando estas ideas en sus estatutos y declaración de principios, sin embargo, esos ideales y principios a mí y a otros compañeros no se nos olvidan. Yo espero que tampoco a ustedes compañeras y compañeros; recordemos que, en todo procedimiento democrático, “no se debe intentar ser juez y parte”, por lo contrario, se debe velar siempre por la permanencia del interés y el bienestar común de la población, y no sólo ver por intereses personales que laceran tanto a nuestro partido.

El artículo de ley que se reformó decía:

CAPÍTULO SEGUNDO. Del Auditor Superior.

Artículo 11.- Para ser Auditor Superior se requiere:

(…)III. No haber sido, durante los tres años anteriores a su designación, titular de dependencias u organismos auxiliares del Poder Ejecutivo del Estado, Senador, Diputado al Congreso de la Unión o Local, Magistrado, Juez, Presidente Municipal, integrante de tribunales administrativos u organismos autónomos .

Y con la reforma quedó del siguiente modo:

Ley de Fiscalización Superior del Estado de México.

CAPÍTULO SEGUNDO. Del Auditor Superior.

Artículo 11.- Para ser Auditor Superior se requiere:

(…)III. No haber sido, durante los tres años anteriores a su designación, titular de dependencias u organismos auxiliares del Poder Ejecutivo del Estado, Magistrado, Juez, Presidente Municipal, integrante de tribunales administrativos, organismos autónomos estatales o dirigente de partido político alguno