Opinión

¿Cómo hicieron para crear dinero de la nada?


Por Ezequiel Cancino Santana

¿Te has preguntado alguna vez de dónde viene el dinero? No el que te pagan en el salario o el que te devuelve el taquero como cambio. Sino TODO el dinero. ¿Quién lo hace?

La mayoría de las personas pensarían que es el gobierno -después de todo está la famosa frase de que el gobierno algunas veces le “jala a la maquinita”- pero según el economista Richard Werner, las cosas son un poco distintas.

Lo que él dice es que los bancos -como Banamex, Banorte, Bancomer, etc. – son los que crean el dinero, o al menos, la mayoría del dinero: más o menos el 97%. El otro 3% sí que viene del gobierno y su maquinita.

¿Pero cómo es esto? Tradicionalmente, hay tres teorías de qué hacen los bancos.
La primera se llama Intermediación financiera. Según esta teoría los bancos reciben los depósitos de las personas y después prestan estos mismos depósitos a otras personas que solicitan créditos. Son un intermediario.

La segunda se llama reserva fraccional. Esto suena muy sofisticado, pero al analizarlo es sencillo: reserva se refiere a un guardadito de dinero y fraccional a que no guardan todo, solo un parte. Y es sencillo: el banco guarda un porcentaje de los depósitos, digamos el 10%, y presta el restante 90%.

La última teoría, que es la que defiende Richard Werner, es la de la creación de crédito. Según esta el banco crea el dinero de la nada. Ni toma los depósitos para prestarlos, ni guarda una parte y presta la otra. Lo crea todo.

Supongamos entonces que los bancos crean el 97% del dinero. ¿Quién les dio este derecho? En México la Ley del Banco de México establece que es el banco central (el banco del gobierno) quien debe “proveer a la economía del país de moneda nacional.” Por otra parte, en la ley de Instituciones de Crédito, Capítulo I Artículo 46 se da la lista de las operaciones que podrán realizar las instituciones de crédito y especifica que solo podrán hacer lo que está en esa lista. Y aunque se especifica que podrán otorgar préstamos y créditos, no se especifican que podrán proveer a la economía del país de moneda nacional, como lo dice del Banco de México.

Esta contradicción viene del hecho de que ni la gente, ni los políticos e incluso muchas personas que están en el sistema financiero saben cómo es que los bancos crean dinero. Según Werner, los bancos son en cierto sentido “los contadores de la sociedad” y es en este proceso contable donde se da la magia.


La contabilidad de los préstamos.
Vamos a poner dos ejemplos. Uno, el préstamo que te hace tu tío para poner tu carro de hot-dogs y otro un préstamo que sacaste del banco para comprarte un auto.

Estos dos ejemplos contablemente se dividen en dos pasos.

Paso 1. Tu tío saca cuentas y ve que te puede prestar. Contablemente él tiene dos cuentas: sus activos que incluyen tu dinero y sus bienes y sus pasivos, que son sus deudas. Cuando el tío te va a prestar se establece un contrato en el que él se obliga a darte dinero la próxima semana y tú te obligas a devolverle ese dinero el año que viene, pero con intereses. De forma que ahora en sus activos tiene una deuda por cobrar y en sus pasivos tiene un dinero que darte.
El caso del banco es el mismo. Al firmar el contrato del crédito, el banco adquiere la obligación de dar dinero ahora mismo y tú adquieres la obligación de pagar de vuelta el dinero más adelante con intereses. Hasta ahí todo bien.

Paso 2. Para el segundo paso, tu tío te da el dinero, sus cuentas por pagar disminuyen (ya las pagó y se queda sin deuda contigo) y también disminuye el dinero de su cuenta de banco, lo tuvo que sacar para dártelo. De manera que solo se queda con un activo: la obligación que tienes de pagarle lo que le debes con intereses.

En el caso del banco, las cosas son diferentes. No puede sacar el dinero de otra cuenta y dártelo a ti. La persona a quien le quita el dinero repelaría. ¡Hey, ese es mi dinero! No, la cuenta por pagar desaparece, pero el banco no toma el dinero de ningún lado. Simplemente aparece en tu cuenta.

Pero el banco, como contador de la sociedad, aún tiene que hacer una operación contable. Así que lo que hace es cambiarle el nombre a las “cuentas por pagar”, porque ya te pagó y las llama “depósito del cliente”, porque después de todo es dinero del cliente (que el banco te prestó) que está en la cuenta del banco. De forma que cuando el banco te presta, contablemente ¡Estás haciendo un depósito al banco!

Y el banco cuando paga una deuda -la obligación que tenía de darte el dinero del crédito-, adquiere una igual pero de nombre distinto. De manera que antes de darte el dinero tenía una deuda llamada “cuentas por pagar” y después de dártelo tiene otra llamada “depósito del cliente”.

Lo curioso de este proceso contable es que el cliente no depositó ningún dinero y el banco no sacó dinero de ninguna otra cuenta para dártelo a ti. ¿Entonces de donde salió? Sí, lo adivinaste, apareció de la nada: el banco creó dinero.