Aumenta 80% actividad sexual en adolescentes de 2006 a 2012

El embarazo adolescente limita las oportunidades laborales y el desarrollo social
El embarazo adolescente limita las oportunidades laborales y el desarrollo social

Entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el primer lugar en embarazos de adolescentes, lo que representa un problema de bienestar sexual y reproductivo, afirmó María del Carmen Juárez Toledo en la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM.

En el ciclo de conferencias Las Políticas de Atención a las Problemáticas de la Niñez, las y los Jóvenes, Mujeres y Personas Adultas Mayores, la directora de Desarrollo Urbano Sustentable del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) señaló que abandonar el colegio, obtener percepciones laborales raquíticas e incluso algunos decesos, son consecuencias de esa condición.

En nuestro país existen 22.4 millones de individuos entre los 10 y 19 años, según el Consejo Nacional de Población (Conapo), y de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, la proporción de sujetos de 12 a 19 años con vida sexual pasó de 15 por ciento, en 2006, a 23, en 2012.

La última indagatoria demográfica disponible (2009) consigna que la edad promedio del inicio de esta actividad entre las jóvenes de 15 a 19 años es de 15.9 por ciento.

Además, en 2012 los nacimientos registrados en las menores de 20 fueron 456 mil, y en las quinceañeras, 10 mil 880. Por otro lado, la muerte materna se incrementó de 32 por ciento por cada 100 mil nacidos vivos, a 37.3 por ciento, en 2013.

Asimismo, la gravidez temprana repercute en la permanencia en las aulas, pues más del 90 por ciento de las madres de 12 a 19 años no asiste a clases. Mientras, en el campo laboral la posibilidad de percibir ingresos estables o acceder a empleos especializados y de calidad es menor (según el estudio demográfico referido, nueve de cada 10 madres de 15 a 19 reportaron dedicarse sólo al hogar).

La paternidad precoz detona una cadena de condiciones de vulnerabilidad agravadas en los hijos. Por ello, para combatir este escenario se creó la Estrategia Nacional para la Prevención de Embarazo en Adolescentes (Enapea), que busca disminuir a cero los nacimientos en niñas de 10 a 14 años y, para 2018, lograr cifras de 63.1 por cada mil chicas de 15 a 19, concluyó.

Aún con información, 50% de adolescentes que tienen sexo terminan embarazadas

  • Mientras en el mundo la tasa de mujeres en edad reproductiva que optó por el aborto es de 29 por cada mil; en México, la tasa es de 38 por cada mil

Número 153Aproximadamente la mitad de las adolescentes que tiene relaciones queda embarazada, a pesar de que 90 por ciento de ellas reconoce haber tenido información y acceso a métodos anticonceptivos, señaló la doctora Josefina Lira Plascencia, directora de la Coordinación de Medicina de la Adolescente del Instituto Nacional de Perinatología.

Durante su participación en el 1er. Foro Universitario de Riesgo y Embarazo en Adolescentes, organizado por el Programa UAM Saludable, Lira Plascencia apuntó que las adolescentes inician su vida sexual a una edad cada vez más temprana (alrededor de los 14 años).

Al exponer el tema Adolescentes embarazadas y los riesgos para su salud, expuso que “el escándalo mayor” es que una gran mayoría de ellas conoce los métodos de anticoncepción e incluso señalan, en un 80 por ciento, que los utilizan y saben cómo hacerlo, dijo la investigadora al citar la más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.

“Obviamente, una gran mayoría de las adolescentes que quedó embarazada optó por el aborto como solución”, mientras en el mundo la tasa de mujeres en edad reproductiva que abortó es de 29 por cada mil; en México, un país donde “el único lugar seguro para abortar es el Distrito Federal”, la tasa es de 38 por cada mil, lo que representa un “tremendo problema”, al que se añade el tema del riesgo para la salud y la muerte materna de las adolescentes.

Destacó que en la clínica que dirige se cuenta con una importante experiencia en la atención de la salud de adolescentes embarazadas menores de 16 años, por lo que se han podido detectar algunos de los riesgos a los que se enfrentan, entre ellos, gastrosquisis y onfalocele, defectos anatómicos del recién nacido relacionados con la pared abdominal que provoca que las vísceras abdominales del feto floten libres en el líquido amniótico, sin ningún tipo de recubrimiento y que se presentan siete veces más con respecto a embarazadas de entre 20 y 24 años de edad.

También se presentan problemas de cierre del tubo neural, secundarios a la ingesta deficiente de nutrientes, específicamente de ácido fólico, en una frecuencia dos veces mayor que en embarazadas de 20 a 24 años.

Otro padecimiento es la preeclampsia es otro de los riesgos que “en México sigue siendo la primera causa de muerte en adolescentes embarazadas”.

Sostuvo que el parto prematuro y las infecciones en vías urinarias son otros riesgos asociados al embarazo adolescente, los cuales se presentan en dos y 1.5 veces más, respectivamente, en relación con mujeres de mayor edad, además de padecer anemia, pues las mujeres jóvenes suelen tener deficientes hábitos nutricionales.

La investigadora afirmó sin embargo que una adolescente que tiene un buen control perinatal tiene una buena perspectiva perinatal; sin embargo, “mientras más pequeña, más riesgo puede tener”.

Aseguró que la educación es una “invaluable” herramienta para prevenir el embarazo no planeado, como lo muestran los casos de algunos países europeos. En Suecia la educación sexual es obligatoria desde 1955; en Francia se inicia desde los 13 años y en Holanda comienza en la etapa preescolar y se integra a todas las materias.
En esos países la tasa de embarazos adolescentes es de entre 9 y 13 por ciento, mientras que en América Latina, donde el tabú en torno a la sexualidad sigue siendo importante, “tenemos altas tasas de embarazo adolescente”.

En México 11 mil niñas de entre 11 y 14 se convirtieron en madres en 2013

2015 03 30 UAM Embarazo adolescente

Uno de cada cinco nacimientos en 2013 de madres adolescentes.

Se inauguró en la UAM el Foro Universitario de conductas de riesgo y embarazo en adolescentes

Muy pocas cosas pueden truncar más profundamente un proyecto de vida y las esperanzas de las madres y los padres, que el embarazo de adolescentes: Rafael Camacho

Es necesario que la academia reflexione sobre el tema de embarazo en adolescentes, en 2013, 437 mil menores tuvieron un bebé, cifra que representa uno de cada cinco nacimientos y que involucra a 11 mil niñas de 10 a 14 años de edad que se convirtieron en madres tan solo en ese año, señaló el doctor Salvador Vega y León, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En su mensaje de inauguración del Primer Foro Universitario de conductas de riesgo y embarazo en adolescentes, realizado en la Rectoría General de la UAM, el doctor Vega y León dijo que ante esta problemática desde la presidencia de la República se ha puesto en marcha la estrategia nacional para la prevención del embarazo en adolescentes, con la cual se plantea reducir en 50 por ciento la tasa de fecundidad entre las adolescentes de 15 a 19 años para el año 2030.

Dicha estrategia planea entre sus ejes rectores el trabajo conjunto entre los sectores público, privado y social; proporcionar a los jóvenes información, educación y servicios de salud de calidad que les permitan tomar decisiones responsables; concientizar a los varones y no solo a las mujeres, en que deben ser una parte esencial del ejercicio de la sexualidad responsable.

En la Casa abierta al tiempo, subrayó el Rector General, “consideramos este tema como un problema prioritario dentro del programa Universidad Saludable de la Rectoría General”, por lo que se generó este primer foro con la finalidad de “crear propuestas de abordaje interdisciplinarias que permitan incrementar la efectividad de las estrategias actuales en materia de prevención”.

El doctor Rafael Camacho Solís, director del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México, dijo que muy pocas cosas pueden truncar más profundamente un proyecto de vida y las esperanzas de las madres y los padres, que el embarazo de adolescentes, el desarrollo de una adicción a sustancias o un accidente frecuentemente vinculado con el consumo de sustancias que le provoque la muerte o le deje en una situación de discapacidad.

Subrayó que esta vinculación entre conductas de riesgo, las necesidades de emociones y sensaciones en los adolescentes y la falta de desarrollo completo de la corteza prefrontal cerebral (involucrada con la expresión de la personalidad y la toma de decisiones) en esta etapa de la vida, “es algo que tenemos que analizar más profundamente para buscar alternativas de solución e impedir así que estas situaciones dejen en la desesperanzada a la juventud y maten también las esperanzas de los padres”.

La licenciada Carmen Fernández Cáceres, directora de Centros de Integración Juvenil (CIJ), expuso que el problema principal vinculado a las adicciones entre los jóvenes mexicanos es el alcohol, seguido por el de consumo de tabaco y de marihuana, de la cual se ha extendió la idea de que “no hace daño”, pero que se agrava porque lo combinan con bebidas alcohólicas.

Tras señalar que percibe una juventud “bastante confundida en el tema de la recreación y las drogas”, refirió que los datos estadísticos de las diferentes encuestas nacionales y de los propios centros de integración juvenil registran un aumento en el consumo asociado a la recreación, que acarrea una serie de consecuencias y es factor de riesgo importante en el embarazo adolescente.

Hay dos temas relevantes en la forma como los jóvenes asumen su recreación en términos de que “hay que probar lo que sea, y hay que atreverse a tener sexo múltiple”, de acuerdo con distintas investigaciones, pero el resultado es que afecta con estigma doble a la mujer; además de embarazo adolescente que les afecta en su vida futura, “a veces no saben quién es el papá o tienen que abandonar la secundaria o la preparatoria y tienen que dejar al hijo con los padres”.

A lo anterior se añade el hecho de que casi la mitad de los productos se pierde por los riesgos de salud asociados al embarazo en estas edades.

Lo que antes era jugar a la botella y asignar castigos, hoy se ha convertido en la ruleta sexual, donde el castigo es tener sexo con quien sea. Por ello es necesario hablar de la sexualidad adolescente y de la sexualidad asociada a la adicción, así como hacer trabajo donde se muestre a los jóvenes que pueden ejercer su sexualidad sin necesidad de consumir drogas.

En el acto inaugural de este foro estuvieron también la maestra Monserrat Lovaco Sánchez, directora de Coordinación  de Estrategias de la Comisión Nacional contra las Adicciones; el licenciado Fernando Santibáñez Gutiérrez, director de Salud, Equidad y Servicio a Jóvenes del Instituto Mexicano de la Juventud, así como el maestro Víctor Manuel Sosa Godínez, coordinador general de Vinculación y Desarrollo Institucional de la UAM, y el doctor Leoncio Lara Sáenz, asesor jurídico de la UAM.