Meditación es tratamiento efectivo para el desorden de ansiedad: investigadores.

Un estudio de la Universidad de Georgetown encontró que la meditación de conciencia plena es una de las formas más efectivas y de menor costo para combatir la ansiedad, una condición médica que afecta aproximadamente al 8% de la población mexicana (pág 17).

El trastorno de ansiedad generalizado se presenta cuando te sientes estresado o preocupado en exceso, aún cuando los factores estresantes no estén presentes. El estudio, rigurosamente diseñado y patrocinado por el NIH (Instituto Nacional de Salud de los EEUU), fue liderado por un equipo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown. El mismo, encontró evidencia fisiológica objetiva de que la medicación de conciencia plena combate la ansiedad.

Los investigadores hallaron que los pacientes habían reducido drásticamente la producción de hormonas del estrés y la respuesta inflamatoria a situaciones estresantes después de tomar un curso de meditación de conciencia plena. El grupo de control tomo un curso de control del estrés que no incluyó meditación y tuvo una respuesta ligeramente negativa.

“La meditación de conciencia plena es relativamente económica y un tratamiento sin estigmas y estos hallazgos prueban que puede mejorar la resiliencia contra el estrés”, dijo la investigadora principal Elizabeth A. Hoge, profesora asociada del Departamento de Psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Georgetown.

El estudio incluyó a 89 pacientes con desorden de ansiedad generalizado.  Los investigadores separaron azarosamente a los pacientes en dos grupos: uno que tomo un curso de ocho semanas de reducción del estrés basado en meditación y el otro -el grupo de control- que tomó un curso de ocho semanas de Educación en la Administración del Estrés, que incluyó información sobre nutrición, hábitos de sueño y otros temas de salud. Ambos cursos tenían formatos similares pero solo uno incluía las técnicas de meditación.

Muchos experimentos previos que buscaban investigar la eficacia de la meditación compararon grupos de meditación con grupos sin tratamiento. Puesto que los participantes de tales estudios no están “cegados” (saben si están siendo tratados o no) es probable que sea vean afectados por el efecto placebo.

En este estudio, dijo Hoge, los participantes no tenían ningún sesgo de expectativas, porque a todos se les asignó un tratamiento y no se les dijo cuál de los tratamientos era de interés para los investigadores.

Antes y después de los cursos, los participantes tomaron la Prueba Trier de Estrés Social, una técnica experimental para producir estrés, en la que se solicita a los participantes dar un discurso público sin preparación y otras instrucciones que inducen el estrés.

“Estamos probando la resiliencia de los pacientes”, dijo Hoge, “porque esa es la pregunta última: ¿Podemos hacer que las personas manejen mejor el estrés?”.

Para la prueba de estrés, el equipo monitoreó marcadores basados en sangre de las respuestas de estrés, principalmente de la hormona del estrés ACTH y las proteínas inflamatorias IL-6 y TNF-α. El grupo de control mostró incrementos modestos en la segunda prueba, comparada con la primera, lo que sugiere un empeoramiento de la ansiedad al tener que afrontar la prueba nuevamente. En contraste, el grupo de meditación mostró grandes caídas en estos marcadores en la segunda prueba, sugiriendo que el entrenamiento en meditación les había ayudado a lidiar con la prueba.

Hoge y sus colegas también hallaron -tal como se había reportado en una investigación más antigua- que los pacientes del grupo de meditación -comparados con el de control- experimentaron reducciones importantes en su percepción del estrés después de tomar el curso. El estudio aporta más datos para dejar en claro que la meditación de conciencia plena es un buen método para tratar la ansiedad, dijo Hoge.

Hoge espera expandir el estudio de los tratamientos basados en meditación a otras condiciones psiquiátricas y comparar tales tratamientos a terapias basadas en medicamentos.

Menos estrés y más verduras, claves para combatir colitis

 

Se define a la colitis nerviosa como un trastorno funcional digestivo que se caracteriza por la distensión (inflamación) y cambios en el funcionamiento intestinal que puede manifestarse con dolor abdominal, acompañado de constantes episodios intensos, con estreñimiento o diarrea de manera alterna.

El doctor Guillermo Espinosa Fuentes, coordinador de Enseñanza e Investigación de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 222 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Delegación Estado de México Poniente, indica que para tratar esta enfermedad es indispensable llevar a cabo cambios en el estilo de vida, específicamente en la alimentación y un mejor control del estrés.

Deben incluirse en la dieta una mayor proporción de fibra, incrementar el consumo e de vegetales y cítrico; además de aprender a identificar los alimentos que afectan al paciente, tales como grasas e irritantes, destacó el especialista.

Espinosa Fuentes explicó que para mejorar el proceso digestivo y alejar la posibilidad de enfrentar un doloroso problema de intestino irritable, añadió que se debe llevar una dieta balanceada incluyendo frutas, verduras y granos; así como abundante agua simple.

El estado emocional del individuo juega un papel muy importante, ya que el intestino irritable se manifiesta como una respuesta del organismo al estrés y a una baja ingesta de fibra y agua; aun cuando no lesiona el intestino ni propicia alguna complicación orgánica riesgosa, sí representa gran molestia e incomodidad para el desarrollo de sus actividades cotidianas.

El especialista del IMSS puntualizó en que el tabaquismo y un elevado consumo de alcohol, son factores que favorecen la aparición de colitis debido a que son sustancias que irritan el tracto gastro-intestinal.

El doctor Espinosa Fuentes concluyó invitando a los derechohabientes a visitar a su médico familiar, además de hacer uso de módulos de medicina preventiva, donde el personal médico y de salud, le darán orientación de acuerdo a su estilo de vida e historial médico, así como las acciones para modificar sus hábitos, llevando un estilo de vida más saludable.

Estrés: te salvaba de los tigres, ahora te mata lentamente

Lenin Pavón, jefe del Laboratorio de Psicoinmunología, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.
Lenin Pavón, jefe del Laboratorio de Psicoinmunología, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.
  • Se trata de una respuesta natural capaz de inducir alteraciones en los sistemas endocrino, inmunológico y nervioso, explicó en la UNAM Lenin Pavón, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente
  • De origen, nos permite adaptarnos a nuestro entorno, pero en la sociedad actual es detonado por factores como el trabajo, la situación familiar o hábitos inadecuados, añadió

El estrés es una respuesta de adaptación a nuestro entorno que involucra una interconexión entre el sistema nervioso, endocrino e inmunológico; sin embargo, la hiperactividad de esta comunicación genera alteraciones que, de no tratarse a tiempo y en conjunto con factores ambientales o genéticos, favorecen trastornos mentales como esquizofrenia, depresión o bipolaridad.

En la UNAM, Lenin Pavón, jefe del Laboratorio de Psicoinmunología, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, señaló que al estresarnos se secretan y liberan citocinas proinflamatorias (moléculas que controlan el proceso inflamatorio) en casi todo el organismo, con la finalidad de mantener el cuerpo sano ante elementos bacteriales, virales o parasitarios.

“Esta reacción química genera en el cerebro la emisión de neurotransmisores y hormonas, activa el eje hipotalámico-hipofisario- adrenal y libera glucocorticoides en apenas segundos”, expuso en la Facultad de Medicina (FM).

El estrés fue diseñado para defendernos o huir de los depredadores, el inconveniente es que hoy el individuo lo padece por el trabajo, mala relación familiar, hábitos inadecuados e incluso por el ambiente.

“Se ha vuelto un problema agudo o crónico resultado de un mal manejo de la tensión inducida por las condiciones circundantes. Si además el sujeto es propenso a los trastornos mentales, podría detonarse un cuadro clínico”, advirtió.

Consecuencias del estrés crónico

Al permanecer en esta situación, el organismo establece una respuesta inflamatoria crónica y hay repercusiones a nivel nervioso y endocrino, aunque cada quien tiene un factor de susceptibilidad diferente.

Ante esta situación, el cuerpo hace lo posible por funcionar normalmente, pero su capacidad es limitada.

Pavón enfatizó que por tal motivo el estudio de las interacciones de los sistemas referidos es una manera de desarrollar mecanismos terapéuticos para el manejo adecuado del estrés crónico y sus múltiples efectos sobre la salud.

Sobre la depresión, detalló que los fármacos empleados para tratarla tienen efectos positivos las primeras 20 semanas; sin embargo, después de un año de tratamiento más del 85 por ciento de los pacientes recaen. “El efecto positivo es parcial y los sistemas inmunológico, nervioso y endocrino se empiezan a deteriorar”, añadió.

En la semana 52 el paciente está casi en las mismas condiciones que al inicio y si no recibe tratamiento recae, porque el medicamento eleva la serotonina, aunque lo demás esté desregulado. Al lograr un tono serotoninérgico adecuado, el cuadro que lo llevó a una tensión clínica se normaliza, pero al retirar el antidepresivo recae.

Para concluir, dijo que lo deseable es que el afectado no deje el fármaco, aunque el psiquiatra necesita elementos moleculares que lo ayuden a tomar una decisión sustentada.