Un 28% de las especies de loros, en estado crítico de conservación

<p><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ara_ararauna" title="Ara ararauna" target="_self">Guacamayo azulamarillo</a></p>

Con un total de 398 especies pertenecientes a 86 géneros, loros, guacamayos, cacatúas, papagayos, periquitos y cotorras siempre han generado una especial atracción para el ser humano por su belleza y su inteligencia. Sin embargo, su estado de conservación ha hecho saltar las alarmas.

El estado de conservación de los loros sitúan al grupo entre los más amenazados del planeta, rivalizando con las aves marinas y las rapaces.

Un reciente estudio, que cuenta con la participación de BirdLife International, revela que los loros en su conjunto son uno de los grupos de aves más amenazados del mundo: un 28% de las especies existentes –111 de 398– se encuentran en una situación preocupante y más de la mitad experimenta declives poblacionales.

El trabajo, publicado en la revista Biodiversity Conservation, ha repasado el estado de conservación de este grupo de aves de acuerdo con los criterios de la lista roja mundial de la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Según sus autores, el estado de conservación de estas especies sitúan al grupo entre los más amenazados del planeta, rivalizando con otro en grave peligro, las aves marinas, y por delante de las rapaces.

La investigación hace especial hincapié en la amenaza de tres tipos de loros: aquellos con una pequeña distribución histórica (por ejemplo, los que habitan en islas); los de mayor tamaño –más longevos pero con pocas crías y que alcanzan la madurez sexual más tarde– y los que habitan en zonas boscosas que están siendo deforestadas.

“Los loros en alguna de estas circunstancias se encuentran especialmente amenazados. Por ejemplo, las aves de gran tamaño no suelen formar poblaciones grandes, lo cual les expone más a la caza furtiva. Los loros que viven en bosques suelen anidar en cavidades de árboles, por lo que son de los primeros en sufrir el impacto de la deforestación”, comenta Jorge Fernández Orueta, del Área Internacional de SEO/BirdLife.

Comercio ilegal, principal amenaza

Su exposición al comercio ilegal internacional, lo que multiplica sus capturas, y la destrucción de sus hábitats, fundamentalmente en áreas tropicales y subtropicales, son las principales causas del declive de los loros, según refrenda el estudio. Como apunta el experto de SEO/BirdLife, “los loros son apreciados por su capacidad de imitar la voz humana y cuanto más colorida y rara es una especie más codiciada es su posesión, por lo que podríamos decir que son víctimas de su belleza y de su inteligencia”.

 “En realidad, el 56% de todas las especies se hallan en algún nivel de declive”, dice Stuart Butchart

Stuart Butchart, director científico de BirdLife International añade: “Este estudio confirma que, en su conjunto, los loros afrontan uno de los mayores índices de extinción. En realidad, el 56% de todas las especies se hallan en algún nivel de declive. Afrontan un amplio abanico de amenazas, pero la pérdida y degradación del hábitat forestal, la expansión agrícola, la caza y el trampeo –los loros son el grupo de aves más común en el comercio de fauna silvestre– son sus mayores peligros. Sin embargo, con este estudio, hemos pretendido identificar las prioridades de conservación para estas atractivas e inteligentes aves y ofrecer una manera de evitar la extinción de otras especies”.

La investigación revela los 10 países que requieren una mayor protección para los loros: Indonesia, Brasil, Australia, Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú, Papúa Nueva Guinea, Venezuela y México. Además, propone líneas de acción por regiones. Así, en América del Sur y Centroamérica, el acento debe ponerse en la protección in situ y la gestión de hábitats. En el caso de África, resulta prioritaria una mejora de la legislación y conservación. Para el sureste asiático y Oceanía, la investigación plantea la necesidad de mayor concienciación y protección del hábitat.

Según las conclusiones de los autores, la gravedad del riesgo de extinción –que aumenta en muchos casos de Vulnerable a Críticamente Amenazada– está también directamente relacionada con el Producto Interior Bruto (PIB) de los países donde habita. De esta manera, en aquellos países con economías en expansión y con un desarrollo urbanístico emergente, se observa un incremento de la presión sobre los hábitats de los loros.

Tampoco hay que perder de vista que estas especies nunca deben ser puestas en libertad fuera de su área de distribución: “Algunas de las especies no amenazadas, como la cotorra argentina, pueden llegar a ser invasoras. Se ha demostrado que las aves criadas en cautividad, tienen un potencial invasor mucho menor”, matiza Fernández-Orueta.

Referencia bibliográfica:

“Ecological and socio-economic factors affecting extinction risk in parrots” Biodiversity Conservation 6 de marzo de 2016

Falta de agua podría causar extinción masiva en 2025

Roberto Restrepo, investigador de la UNESCO
Roberto Restrepo, investigador de la UNESCO

Proyecciones revelan que la vida de 3 mil millones de habitantes y de por lo menos 60 por ciento de las especies animales y un porcentaje indefinido de especies vegetales está en grave peligro. “Podría ser una extinción masiva en una generación humana porque posiblemente carecerán del agua suficiente para sobrevivir y mantener un nivel mínimo de higiene que permita mantener la salud”.

La humanidad enfrenta ya este problema (técnicamente llamado estrés hídrico) y adquirirá una dimensión crítica en el año 2025, aseveró el biólogo y antropólogo colombiano Roberto Restrepo, coordinador del programa Cultura y Agua para América Latina del programa ecológico internacional de la Unesco.

En la ponencia inaugural del XI Seminario Urbanismo Internacional Ciudad Agua: Urbanismo sustentable e inteligente, organizado por el Área de Arquitectura de la UAM, el especialista sostuvo que la grave problemática implica una serie de cambios urgentes en el planeta.

Lamentablemente la respuesta planteada por las instancias gubernamentales hasta ahora “es enormemente desalentadora”, porque “no se puede crear un estrés económico”. La política de mantener un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto (PIB) “no permite correctivos extremos y sin ellos estamos ante una política suicida para todos”.

Es necesario plantear un sistema sostenible y equitativo en lo local y global “con una nueva visión, pensamiento y cultura del hábitat. Los valores económicos y políticos no deben privar sobre el concepto de conciencia y de sentido humanitario para la sobrevivencia, y el agua es un derecho de todos”.

Entre las medidas urgentes consideró el cuidado del agua como elemento esencial del cuerpo humano y planetario como prioridad impostergable en las políticas nacionales actuales. También deberían ser prioritarios “no contaminar las fuentes de agua; priorizar sus usos, actuar con equidad y sostenibilidad en su manejo y distribución”.

Además: “no perder el control de los recursos hídricos, pues constituyen la verdadera riqueza del hoy y el futuro. No se puede permitir a los gobiernos privatizar el agua, es el futuro, es la vida”.

La empresa privada se apropia del agua.

Grandes conglomerados bancarios como Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Citigroup, UBS, Deutsche Bank, Credit Suisse, Macquarie Bank, Barclays Bank, Blackstone Group, Allianz y HSBC, entre otros, están consolidando su control sobre el agua de todo el planeta.

De hecho tienen posesión sobre 40 por ciento del suministro de agua en centros urbanos y áreas irrigadas a nivel mundial.

Actualmente “se está consumiendo el agua de reserva del mundo”, presentándose para África un panorama desolador y crítico para Asia y Europa; China e India presentan graves dificultades hídricas al igual que Estados Unidos, producto de la sequía en California y la posibilidad de que la ciudad texana de Wichita Falls deba ser desocupada por falta de agua.

95 por ciento del agua potable de Estados Unidos es subterránea y su acuífero más grande, el Ogallala, está empobreciendo a una tasa de 12,000 millones de metros cúbicos (m3) al año. La reducción total a la fecha es de unos 325,000 millones de m3, un volumen que iguala el flujo anual de 18 ríos del estado de Colorado. California por diversos factores experimenta su mayor sequía en más de un siglo, calificada de extrema, en 62 por ciento de la superficie.

Según un análisis de datos satelitales aportado por la NASA, se necesita de aproximadamente 11 trillones de galones de agua o 42 kilómetros de metros cúbicos –alrededor de 1.5 veces el volumen máximo del embalse más grande de Estados Unidos– para que California se recupere.

Las regiones con suficiente disponibilidad de agua son Sudamérica, Rusia y Canadá –pero este último la contamina con el fracking– situación que cambiará la geopolítica del mundo.

Únicamente 0.007 por ciento de toda el agua dulce del planeta está disponible para consumo animal, humano y plantas; 80 por ciento es hielo; 19 por ciento está bajo la superficie terrestre; 0.7 por ciento en la atmósfera y 0.3 por ciento en arroyos, ríos y lagos.

Su uso depende del modo de desarrollo y su implementación. En el mundo se emplea 8 por ciento a uso doméstico; 22 por ciento a industrial, y 70 por ciento a lo agrícola.

En los países de ingresos elevados: el uso doméstico asciende a 11 por ciento; industrial, 59 por ciento, y agrícola 3 por ciento; mientras que en las naciones de ingresos medios y bajos: 8 por ciento se destina para uso doméstico; industrial, 10 por ciento y agrícola, 82 por ciento.

Extinción de abejas causaría hambruna mundial

Ismael Hinojosa Díaz, Edna Martínez Aguilera y Liborio Carrillo Miranda
Ismael Hinojosa Díaz, Edna Martínez Aguilera y Liborio Carrillo Miranda
  • Ismael Hinojosa, Liborio Carrillo y Edna Martínez, académicos de la UNAM, señalaron que más de 70 por ciento de los vegetales que alimentan a la humanidad son polinizados por estos animales
  • De extinguirse, no sólo la producción alimentaria global se vería afectada en el corto plazo, también comunidades naturales como bosques y pastizales

En los últimos años se ha documentado una disminución en el número de especies de abejas en distintas partes del mundo, lo que ha puesto en alerta a la comunidad científica, advirtieron académicos de la UNAM.

Ismael Hinojosa Díaz, del Instituto de Biología (IB), así como Liborio Carrillo Miranda y Edna Martínez Aguilera, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, apuntaron que más de 70 por ciento de los vegetales que alimentan a la humanidad son polinizados por esos insectos. De extinguirse, no sólo la producción alimentaria global se vería afectada en el corto plazo, sino también comunidades naturales como bosques y pastizales, fuentes de oxígeno y recursos.
Al participar en el conversatorio Abejas y extinción de polinizadores, causas y efectos, explicaron que las abejas cumplen un papel fundamental en la producción de granos, semillas y prácticamente de todos los vegetales que consumimos.

Carrillo Miranda, responsable de la asignatura de Apicultura en la unidad multidisciplinaria, destacó que de las plantas polinizadas, 80 por ciento son sometidas a ese proceso a través de la actividad de los insectos, el resto ocurre por la acción del viento, pues se trata de gramíneas que no aportan néctar ni polen de calidad a las abejas.

Asimismo, indicó que de acuerdo con algunas investigaciones, para que esos himenópteros puedan producir un kilogramo de miel deben visitar al menos ocho millones de plantas.

El académico de Cuautitlán expuso que el concepto de extinción, total o localizada de una especie, “parecería que con las abejas no sucedería, pero en 2012, al sur de China, desaparecieron los insectos polinizadores por efectos de las prácticas agrícolas inadecuadas y el uso de agroquímicos. Ahora los habitantes de esa región realizan esa función de forma manual”.

Entre las causas de la afectación están los cambios climáticos, sequías, vulcanismo, inundaciones, enfermedades, cultivo de transgénicos, uso de insecticidas y deforestación, entre otros.

El colapso de la colmena es una enfermedad que ahora se reconoce como síndrome, porque ocurre por un conjunto de fenómenos y nadie conoce una causa en particular, acotó. Investigadores de Estados Unidos, Inglaterra, Francia y España han encontrado diferentes agentes causales, entre ellos necrosis en los intestinos de las colonias afectadas, así como el virus de la parálisis aguda.

En ese sentido, Martínez Aguilera, especialista en apiterapia, subrayó que ese fenómeno se registra desde hace una década, principalmente en la Unión Americana y en Europa, y ha sido complejo identificar a los factores involucrados.
Las pérdidas económicas por la falta de polinización en frutas como el melón, fresa y pepino, son considerables, puntualizó.

En tanto, Hinojosa Díaz indicó que un número elevado de plantas angiospermas dependen de estos insectos para su reproducción. En la mayoría de los casos, al recolectar el polen las abejas transportan los granos entre las flores, lo que garantiza su proliferación.

La estabilidad reproductiva de muchas comunidades naturales, bosques y pastizales dependen directamente de su papel; sin su labor podría desencadenarse una serie de eventos en detrimento de esos entornos.

El integrante del IB dijo que de la diversidad de organismos del planeta, los insectos constituyen alrededor de tres cuartas partes; de abejas existen 20 mil especies, la melífera es una de ellas y México tiene una gran diversidad.

Finalmente, planteó la necesidad de estudiar los insectos polinizadores para contribuir a su preservación. “Conocerlos significa entender cuántas especies tenemos, dónde están y cómo los reconocemos; para eso se requiere un número mayor de expertos, que va en decremento”.