La conjuntivitis puede ser causada por alergias, bacterias o virus

2015 04 28 Beccas_OgaLa conjuntivitis se define como la inflamación de la conjuntiva, un tejido que protege al ojo y que se encarga principalmente de lubricar y recubrir la parte interna de los párpados  y gran parte del globo ocular, llegando hasta los límites de la córnea, indicó el doctor Efrén Muñoz, especialista en oftalmología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Estado de México Poniente.

El especialista señala que la frecuencia de esta enfermedad se incrementa de acuerdo a la temporada del año, el clima, la presencia de infecciones bacterianas y la exposición a componentes ambientales que pueden causar alergias, sobre todo en meses donde incrementa la humedad en el ambiente y el viento se presenta con mayor frecuencia. Otras causas son las irritaciones por humo, cremas y químicos.

Resaltó que hay diversos tipos de conjuntivitis, la del tipo alérgico se manifiesta de forma súbita como consecuencia del contacto con sustancias como el polvo, polen, pelo de animales, maquillaje, entre otros. Principalmente se presenta hinchazón en el párpado y enrojecimiento, puede ser pasajera la molestia y generalmente no requiere tratamiento.

Asimismo, la conjuntivitis viral es aquella que se manifiesta como consecuencia de haber visitado espacios contaminados como un balneario, playa, escuela u hospital. Se presentan síntomas como abundante lagrimeo, ardor, sensación de arena y ojo rojo, lo causa más frecuentemente el adenovirus, no obstante, un médico especialista debe descartar que se trate de herpes, y así indicar el tratamiento adecuado además de las medidas de higiene a seguir con la finalidad de evitar contagios o posibles secuelas que afecten la visión.

El especialista del IMSS puntualizó que otro tipo de conjuntivitis es la bacteriana la cual se manifiesta con mucha secreción de color amarillo o verdoso, además de ardor y comezón, es frecuente en los niños que suelen despertarse con los ojos pegajosos y llenos de lagañas. La limpieza con compresas limpias de agua potable y la valoración del médico que indicará si es necesario un tratamiento a base de antibióticos.

Es importante destacar que para evitar la conjuntivitis, es recomendable lavarse las manos constantemente, no frotar ni tocar los ojos, no aplicar cremas, ungüentos o medicamentos que no hayan sido prescritos por un médico, no compartir artículos de maquillaje y evitar el contacto con agentes alérgenos.

Concluyó exhortando a los derechohabientes a que acudan con su médico familiar en caso de presentar algún problema, debido a que la salud visual es delicada y para conservarla debe ser tratada oportunamente para evitar complicaciones.

Infecciones contraidas en el hospital aumentan riesgo de muerte

  • Las personas afectadas tienen entre 2 y 5 más veces de riesgo de fallecer.
  • En México se dan entre 0 y 20 casos de infección por cada 1000 días de estancia en el hospital.
  • Su atención cuesta más de 73 mil millones de pesos

Aids Patients Treated In A Beijing HospitalLas infecciones nosocomiales, además de complicar la salud e incrementar la hospitalización y riesgo de muerte del paciente, representan un alto costo económico para estas instituciones (en países como Estados Unidos cada una implica un desembolso de entre 14 y 36 mil dólares), expuso Daniela de la Rosa Zamboni, tutora de la maestría en Epidemiología de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

De acuerdo con un diagnóstico de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inversión en el sector público para atenderlas en México es de 73 mil 932 millones de pesos, refirió la especialista en infectología.

Dado este panorama, es imprescindible contar con medidas de control de infecciones nosocomiales, término clínico dado a estas epidemias si son atribuibles a la atención recibida, es decir, si no estaban presentes ni en incubación durante el arribo del individuo al hospital.

Para la maestra en Epidemiología, es imposible hablar del mismo tipo de padecimientos para cada sitio y añadió que incluso si una institución toma todas las medidas preventivas posibles, es susceptible a estas afecciones, aunque en menor grado.

Asimismo, De la Rosa Zamboni consideró difícil hablar de las más frecuentes porque esto depende del hospital; por ejemplo, en uno quirúrgico probablemente se derivarán de las cirugías y si es uno de cuidados intensivos, del ventilador, el catéter o la sonda.

Sobre su frecuencia, refirió que en Latinoamérica, a nivel general, su número varía desde cuatro hasta 50 por cada mil días de estancia. En México, se estima una prevalencia que va de 20 hasta cero casos por el lapso referido, pero esto es variable, porque hay algunos con una tasa de dos días y otros de semanas, principalmente porque tienen pacientes oncológicos, con trasplantes o en terapia intensiva.

Estos padecimientos derivados de la atención pueden ser desde leves, como una gripa, hasta severos, como una neumonía o una bacteriemia (presencia de bacterias en la sangre). Una persona afectada tiene entre dos y cinco veces más riesgo de fallecer, explicó.

Al respecto, subrayó que los responsables de las medidas de control son quienes tienen contacto con el paciente (como el médico, la enfermera o los familiares). Además, cada unidad debería contar, según su tamaño, con áreas de control de infecciones, de epidemiología hospitalaria o de vigilancia.

“No se puede afirmar que el sector privado tenga mejores condiciones que el público, porque ambos disponen de programas en el rubro, en algunos casos desde hace más de 20 años, aunque otros son de reciente adopción”, apuntó Daniela de la Rosa.

Para crear conciencia es recomendable fomentar una retroalimentación sobre la eficacia de las medidas diarias de prevención; facilitar el comportamiento (tener disponible lo necesario para dichas prácticas); recordar las conductas adecuadas mediante carteles, y contar con el respaldo de líderes hospitalarios que apoyen acciones encaminadas a lograr que los demás se involucren, dijo.

Es preciso otorgar información a todas las personas relacionadas con la atención del paciente, según su nivel, y referente a la mejor manera para que adquieran conciencia sobre qué pasa con cada infección y por qué pueden ser altamente costosas o, en el peor de los casos, mortales, concluyó.