La era de la censura

Hace unos días se puso en el debate público el término “apropiación cultural”, el cual implica que alguien adopte rasgos o elementos de una cultura que no le pertenece.

La queja surgió por la nueva colección de Carolina Herrera con motivos de la cultura mexicana. La secretaria de Cultura mexicana, Alejandra Frausto, envió a la casa diseñadora una misiva en la que acusa el “uso y beneficio propio de técnicas de bordado y patrones identitarios de comunidades indígenas”. Las redes recordaron que la casa Chanel que ya había hecho algo semejante con temas de aborígenes australianos, así como casos semejantes de Dolce & Gabbana, Prada. Hasta aquí todo legalmente comprobable en favor de las comunidades originarias.

Pero, me pregunto, qué pasa con los casos en que la creatividad parte de patrimonio común, como las canciones infantiles alemanas que Beethoven utilizó para la Novena Sinfonía; o las texturas y motivos africanos de Matisse y Gaugin, por mencionar los más famosos; o las guitarras españolas del mariachi mexicano; o la salsa caribeña compuesta por la orquesta japonesa… se debe zanjar las fronteras entre apropiación cultura y plagio, por decir lo menos.

Lo cierto es que preocupa la crítica inmediata y simplista desde las redes sociales, el poder de la opinión publicada es reactiva, lapidaria y reaccionario, además de que parece sorda y ciega a matices. Ser monedita de oro o políticamente correcto parece que la consigna. Eso no solo limita la creatividad artística sino la propia mecánica con la que crece y se arraiga la cultura.

También los invito a mi página

Diseñadora francesa Isabel Marant negó demanda contra oaxaqueños por plagio de diseños

La blusa motivo de la disputaEn su página de Facebook oficial, la diseñadora francesa Isabel Marant negó que exista algún tipo de demanda para apropiarse de los diseños de patrones de los habitantes de Santa María Tlahuitoltepec.

El comunicado dice: “Información errónea circula por Internet. Isabel Marant formalmente niega poseer ningún patente sobre las blusas bordadas de Santa María Tlahuitoltepec.

Isabel Marant de la misma forma niega haber enviado o pedir el envío a cualquier autoridad francesa de ningún documento dirigido a la autoridad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, para prevenir que los habitantes del municipio vendan sus diseños indígenas.

Por el contrario, Isabel Marant está luchando ante la corte de distrito de París para aclarar las cosas: ella ha presentado escritos que expresamente apuntan a que los diseños vienen de la villa de Santa María Tlahuitoltepec en la provincia de Oaxaca, en México. Mas aún, Isabel Marant, después de rastrear el verdadero origen de estas prendas, oficialmente informó a la corte que ella no clama ser el autor de estas túnicas y estos diseños” (Traducción del inglés de Lector24)

La citada blusa corresponde a la línea Etoile primavera-verano 2015 e incluye patrones gráficos muy similares, sino iguales a los que portan los habitantes de la comunidad oaxaqueña.

La posición de Santa María Tlahuitoltepec: se trata de un plagio.

2015-11-20 (4)En una conferencia de prensa ofrecida el pasado 3 de Junio los representantes de la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec Mixe manifestaron que la Blusa Xaamnïxuy es “una actividad socioeconómica, por que su producción es para auto sustento-, es una actividad sociocultural -porque preserva la tradición- pero sobre todo la materializa bio-culturalmente porque Tlahuitoltepec es una entidad viviente, porque no es pasado, porque no es museo, porque no es folclor, sino portador de una cultura que hace referencia ala biodiversidad de la región.”

Por este motivo, la comunidad alzó la voz en contra de la empresa francesa y “contra toda institución o empresa pública, privada, nacional o internacional, que con fines de lucro se apropia de los elementos culturales de Tlahuitoltepec, así como de todas las manifestaciones que identifican y caracterizan a los pueblos indígenas”

Asímismo dijeron considerar que la blusa de Isabel Marant no tiene una afinidad con las que ellos usan sino que se trata de una apropiación de un patrimonio cultural con fines comerciales. Por tanto, consideraron que se trata de un plagio y que la diseñadora francesa debe de detener la producción de la prenda de forma inmediata y reconocer que el diseño es patrimonio cultural de la comunidad. “De acuerdo con la interpretación indígena de la propiedad, es un patrimonio colectivo que recrea y representa la Cultura, por tanto, no permite  la posibilidad de un autor.”

Santa María Tlahuitoltepec es un pequeño municipio del estado de Oaxaca, de poco menos de 10 mil habitantes.

Es importante mencionar que la citada blusa se vende en aproximadamente 300 pesos en la comunidad, pero la diseñadora la tiene en venta por más de 4 mil.

Video del pronunciamiento de Santa María Tlahuitoltepec contra Isabel Marant