La seguridad se diluye

Se nos ha nublado el panorama de nuestra ciudad. Aquella ciudad capital que alguna vez conocimos como Toluca se nos fue de las manos. Los municipios que la rodean se fusionaron con ella, para bien y para mal. No sólo la mancha urbana ha crecido de manera exponencial, también lo han hecho muchas cosas.

Toluca se convirtió en la segunda más contaminadas del país. 84% de la población no se siente segura en su ciudad, es decir, en la ciudad que conjunta los municipio del Valle de Toluca. Como lo demuestra la Encuesta Nacional de Seguridad pública, a nivel nacional, casi 59% dijo que ya no permite que sus hijos menores salgan de su vivienda; 51% dejó de caminar por los alrededores de su vivienda después de las ocho de la noche y 38.5% cambió rutinas relacionadas. En general, 73% piensas que las cosas seguirán igual o empeorarán. Es cierto: !Aquí nos tocó vivir!, pero eso no significa que “así” sea como debamos vivir: con miedo.

Hace unas semanas se metieron a robar, a plena luz del día, a la casa contigua a la mía, eso no pasaba en la ciudad en la que crecí. Cuando era niño mi madre me dejaba salir a jugar por la colonia hasta que se pusiera el sol. Cuando era niño podía subirme a la bicicleta y cruzar entre colonias y barrios sin temor alguno. Cuando estaba en la secundaria podía irme solo a entrenar a Potros o all Agustín Millán y regresar a casa sin sustos ni contratiempos. Esa no era mi ciudad y mucho menos es la que quiero para mis hijos.

Toluca nunca ha sido la ciudad más bella del país, la de mayores atractivos turísticos. Sus habitantes seguimos recelosos a los grandes eventos, a la participación cívica, cultural y política. Toluca tampoco tiene un clima paradisiaco ni una situación trascendental de la historia. Pero era una ciudad segura, en la que todos compartíamos la complicidad de la parsimonia, el respeto, y si me apuran, de la indolencia. Toluca, el valle de Toluca, era una esperanza de bienestar, libertad, progreso y tranquilidad. Incluso era el tema más importante de sus novelistas, siempre sensibles a su relación con la ciudad como con una novia caprichosa.

Poesía de la diversidad sexual

Debo confesar que las prisas (¿acaso el tiempo se detiene?) no me habían permitido escribir sobre este libro, que había dejado en el tintero, a pesar incluso de que lo recomendé en la radio. En fin, nunca es tarde para empezar, por eso hablaré de Afuera. Arca poética de la diversidad sexual, recopilación de poesía en torno a la homosexualidad y la comunidad LGBTTTI.

Dentro de los cánones del sentido común y la razón, la imparcialidad es el fundamento para emitir cualquier juicio y para ejercerlo es preciso abrir el criterio a los dos lados de la historia (o los que tenga). Ese es uno de los ejercicios que más refuerza la literatura, y eso implica, por difícil que sea, asumir que nuestro propio criterio, prejuicio y/ conceptos puedan estar equivocados. Todavía cuando estudiaba la prepa la homosexualidad estaba sometida a la censura, la represión, la sombra. En veinte años he presenciado toda una transformación social que cada vez estigmatiza menos a quienes son parte de la comunidad LGBTTTI. Y aun así todavía no es suficiente.

En un país como el nuestro, que rebosa de violencia desde todos sus vértices y coyunturas,  la publicación de Afuera… permite leer desde distintas perspectivas nuestro propio contexto y adentrarnos además a la poesía que compiló Saul Ordoñez, uno de los mejores poetas de su generación, para Diablura Ediciones. Dicha antología permite abrir el diálogo literario y abrir el criterio, desde esta cada vez más petulante exhibición, hasta el hartazgo y el cansancio, de la vida privada en las redes sociales que se ha convertido en público, “leáse ´político´”( p. 11), justo como una postura, pero también como una acotación que presume las diferencias y las exalta. Permite también adentrarnos en la sofisticadas formas de expresar la sensualidad y el amor (ese “tímido silencio”  del poema de Salvador Novo) por parte de los autores de “mayor edad” de la recopilación, probablemente para no ser tildados, satirizados y exhibidos como homosexuales (porque “siendo sinceros, en una sociedad homófoba como la nuestra, nadie eligiría ser homosexual” p.16, dice Saúl en el prólogo). De la misma forma se pueden leer las frontales y contundentes formas y estilos de los autores más jóvenes, por ejemplo, Eutanasia de Óscar David López: “hay muchas maneras de morir de sida: una de ellas es por rumores familiares” (p. 254).

Sí, el libro no da espacio para rubores, mucho menos para medias tintas ni intolerancias. Hace quince años mataron (sí, un crimen de homofobia) a uno de mis amigos más entrañables, de quien atestigüé su salida del closet, su linchamiento público en la sociedad mocha y persignada de Puebla, su exilio en Canadá, su regreso como activista y su éxito como tal, antes del que entonces archivaron como “suicidio”. Él habría estado muy contento de una publicación como la recopilación de Saúl Ordoñez, y más todavía de la apertura y tolerancia con que ha crecido, en madurez, nuestra sociedad. A pesar, incluso, de que todavía no sea suficiente.

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Algarabía literaria en Toluca

Cuando hay buenas noticias, hay que exaltarlas, divulgarlas y felicitar a los provocadores de esos oasis en el panorama noticioso. En el ámbito cultural, que inspira este comentario semanal desde hace ya más de 100 entregas, hay tres que quiero festejar.

Hace unas semanas hablamos del libro También la noche es claridad de Félix Suárex, el cual acaba de recibir el XXXII Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares, que otorga la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. La obra de Suárez ha recibido ya otros premios con el mismo mérito: su poesía está decantada por la conciencia plena del peso de cada palabra en la balanza de los silencios y las sugerencias perceptibles “entrelíneas, que también pesan en términos semánticos y simbólicos en la obra de Suárez. De tal forma, no sólo los lectores sino también las instituciones han “avalado” y confirmado la trascendencia de la poesía de un editor meticuloso y perfeccionista, como lo es Félix Suárez.

Justo en ese mismo ámbito, el Fondo Editorial del Estado de México recibió el Premio Antonio García Cubas por el libro México grande. Alexander Von Humboldt en la categoría Antropología e Historia. La introducción de dicho libro, a cargo del magnífico Jaime Labastida, obtuvo una Mención Honorífica, como casi todo lo que hace el líder editorial de  Siglo XXI editores, poeta y presidente de la Academia Mexicana de la Lengua. Si me apuran, el libro Camino Real de Tierra Adentro” es también digno de recibir premios editorial por la calidad de dicha publicación.

Hace unos meses, Cecilia Juárez, locutora y poeta, recibió la Presea al Mérito Cultural y Literario “José María Heredia 2017” en el contexto de la edición del Primer Festival Internacional de Poesía en Toluca. También acaba de publicar Fabulas serie B en la editorial independiente Diablura Ediciones, ya un referente de lo que se escribe hoy por hoy en el Valle de Toluca. El poemario es simplemente fantástico: El humor negro, ese telúrico sarcasmo a las convenciones asumidas por la sociedad (la belleza, la moral, las instituciones como paternidad, maternidad, éxito) que se leía en sus libros anteriores (me debo la lectura de Bar karaoke, pero pronto me saldaré esa deuda) se convierte ahora en esculturas poéticas con imágenes mucho más precisas y sofisticadas que en su obra anterior. Bofetadas discursivas que ahora pegan como ganchos al hígado. Usar el adjetivo “madurez” no sólo es pedante sino que no me corresponde, pero es cierto que Fábulas serie B es una buena noticia para el panorama literario de los escritores “jóvenes” del Valle de Toluca. Yo les recomiendo “Antonio no es Dios” y los últimos tres poemas del libro


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La contundencia de la serenidad

La vida corre a una velocidad trepidante que, muchas veces, no nos deja espacio para hacer el recuento de los años y de los daños, para hacer un corte de caja y proyectar las rutas y caminos a seguir, visualizar los errores y los excesos, corregirlos si el criterio supera el orgullo y la soberbia. Lo urgente nos come y nos evita precisar lo importante, diríamos en términos muy Godínez y oficinescos, es decir, sufrir los bamboleos de los bomberazos. La prisa es el reflejo de imprudencia, de indolencia, de la imprevisión; las cosas sublimes de la vida nunca surgen de la prisa. Como la poesía.

Me refiero a la poesía, en esta ocasión de Félix Suárez. Su poesía es la más refinada de toda su generación. Por ella ha recibido la Presea “Sor Juana Inés de la Cruz, el Premio Nacional de poesía Joven “Elías Nandino” (uno de los más prestigiados), Premio Internacional de Poesía “Jaime Sabines” y el Premio Literatura Estado de México. Es reconocido, además, como uno de los mejores editores a nivel estatal y nivel nacional. Confieso que fue mi jefe en el entonces Departamento Editorial de la Universidad Autónoma del Estado de México, mucho menos tiempo del que yo hubiera querido. Pero ello no incide en mi juicio respecto a su obra. A Suárez le he leído desde que en la prepa, me iba al Centro Toluqueño de Escritores a ver qué libro compraba con el presupuesto del estudiante. Así leí Peleas y En señal del cuerpo, luego me encontré su ensayo sobre Luis Cernuda, que también ganara un premio ahora extinto. También le he leído desde Castálida, una revista que él mismo fundó y que sigue vigente, entre otras revistas en las que ha publicado.

La poesía de Suárez se enfoca en dos temas: el amor-erotismo y el paso del tiempo, con la devastación que ambas producen a su paso, pero también con una precisión y una economía verbal que no sólo lo acerca al epigrama (como han dicho todos sus glosadores) sino también cerca de la sentencia y el aforismo filosófico, del misticismo religioso al asombro contemplativo. Pareciera que todas y cada una de sus palabras se confrontan a esa prisa que señalé arriba. La segunda antología, que yo conozco, sobre su obra corrió a cargo del Fondo Editorial del Estado de MéxicoTambién la noche es claridad. La colección, ya la había alabado aquí por la belleza de las ediciones y por la pertinencia de su publicación, sumado a la consolidación de los que algunos llaman la “literatura mexiquense” contemporánea. En ese sentido, la obra de Félix es una de las más logradas. Propongo por ejemplo un poema como “Parte de guerra”

Y yo,

al otro lado de mi corazón,

entre una latitud de reinos

y dioses abolidos,

            oía de noche,

oía muriendo,

la lucha inútil,

el combate ya perdido,

de los ángeles del cielo.

Por mi parte, me voy a tomar un tiempo para leerle con más calma, sin prisa, porque se lo merece.

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La intimidad de los cuartos cerrados

Cuando estaba en la preparatoria, a fines de los noventa, Toluca era una ciudad mucho más pequeña, con un círculo cultural casi doméstico, no más de tres complejos cinematográficos, uno que otro teatro institucional, básicamente nulas opciones alternativas o foros independientes, así como editoriales. Ello se acentuaba con la economía de un estudiante. Los libros que compraba eran ediciones de viejo, las siempre accesibles “Hojas murmurantes”, algunos libros de los años de gloria del Centro Toluqueño de Escritores y algunas ediciones de la UAEM con la Tinta de Alcatraz o algunas otras del grupo TunAstral. Ahí, entre los libros de viejo conseguí y leí hace más de quince años el que fuera Premio Universitario de Literatura: No sé cómo decírtelo pero creo que la gente lo sabe, de Blanca Aurora Mondragón.

Ahora todo ha cambiado y Toluca se está convirtiendo en la ciudad contigua a la Ciudad de México y también se sacude esa condición de rémora del gran monstruo urbano, para fusionarse poco a poco a él. En términos editoriales y literarios, la producción se ha ido diversificando. Lo que entonces era la producción local de literatura ahora ya tiene estudios académicos que la designan como el Sistema Literario Mexiquense. En contraste con la fuerza literaria, artística de ciudades mucho más carismáticas, pobladas y cálidas, como Tijuana, Guadalajara y Monterrey (en una de esas Oaxaca), la literatura mexiquense no tiene vértices tan definidos como las anteriormente señaladas y sí tiene ediciones tan categóricas como Summa de Días del Fondo Editorial del Estado de México. En dicha colección leí Lettrazul, la compilación antológica de la obra de Blanca Aurora Mondragón.

El cariño que le tengo a quien fuera en algún momento mi jefa, para convertirse luego en mi amiga, no me impide aseverar que la primera parte y la segunda parte –“La casa y otros espacios” y “Cotidiana”– son bastante irregulares y fluctúan entre el apunte, la entrada de diario, la viñeta y el relato. Por el contrario, el tercer segmento “Yo creo” es trepidante literatura en un tobogán. La intimidad, la sexualidad femenina, la entrega pasional, la condición de género, así como la “clase social”, son los temas que se enhebran con una prosa fluida, martillante, que recuerda el monólogo interior, casi histérico en su angustia, en su fuerza, con el nervio estirado como una cuerda floja por la que caminan los personajes. Intensa, vivaz y vibrante, no puede ser sino el reflejo de un compromiso con la pluma para revelar esa vitalidad femenina. Sin duda, en eso contexto y desde ese perfil, la obra de Blanca Aurora es también muy congruente con el paisaje espiritual del Valle de Toluca.

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Los cumpleaños y los inventarios

Antes de soplar y pedir el deseo, uno se pone frente a las velitas del pastel y piensa: he cumplido____ años. Es mi cumpleaños. Uno convive con su edad (y todo lo que ella conlleva) día con día; lleva a cuestas las arrugas, los achaques, las cicatrices, porque nadie pasa por la vida libre de polvo y paja. Y no sólo en lo primigenio, que es el cuerpo, sino también en lo mental, en lo espiritual, en todo aquello que englobamos como “experiencia”.

Es ahí donde uno hace, cada año, un corte de caja. Un pequeño inventario que se repite sólo cuando nos echamos a la boca las uvas para recibir el año nuevo. Quizá exagero, quizá soy yo el único que hace estos ejercicios. Quizá estas prospectivas son sólo, y meramente, empresariales (¿cumplí objetivo?, ¿cuánto crecí?, ¿qué ámbitos perdieron empuje?). También la vida es darse a la deriva en el mar de los días y las incertidumbres, no lo niego. Pero los hijos, el presupuesto, la juventud, el futuro, nos confrontan a diario, con el mismo rigor que la muerte.

Para festejar y emborracharse no se necesita el pretexto de un aniversario. Para declarar el cariño y darse un buen abrazo tampoco es necesario un “cumpleaños”. Para hacer una revisión a conciencia de nuestro logros y fracaso mucho menos. Se llama reflexión, autocrítica, conciencia, discernimiento. Claro, si ese ejercicio fuera cotidiano, preciso, imparcial, seríamos como amigos, como ciudadanos, como personas mucho más lúcidos, juiciosos y prudentes con respecto a nuestros actos, a nuestro vecinos. Sé que es catequizante, pero (asómense a la calle, a los periódicos) no nos sobra.

Así pues, festejemos nuestros diablos con más gusto

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Hacerse de palabras, de Alfonso Sánchez Arteche

Cuando uno se elige a un autor (literatura, música o cine), cuando lo etiqueta con ese beneplácito de “favorito”, asume también todas las aristas de su producción. Y arriesga unas horas de vida (que ya es decir mucho) para confirmar que un estilo, una temática, una característica específica, es nuestra predilecta. De la misma forma, nos arriesgamos a equivocarnos, un privilegio que todos deberíamos darnos; nos arriesgamos a discernir entre aquello que no logra el estándar de exigencia y aquello que lo supera.

Confieso que prefiero el perfil literario de Alfonso Sánchez Arteche, en contraste con sus trabajos historiográficos. De todas las plumas del Valle de Toluca me parece la más versátil, sofisticada, flexible, en conclusión, la mejor. Y lo digo por el deleite lúdico que me provocaron las versiones, divertidísimas, de los mitos que puede uno leer en el Génesis apócrifo. Afortunadamente, el Fondo Editorial del Estado de México lo reeditó, con gran éxito, por cierto. La edición original (de principio de los 90) la presté, no me la regresaron, y nunca la volví a encontrar en las ya casi extintas librerías de viejo de Toluca.

Afortunadamente, la poesía de Sánchez Arteche fue compilada en la serie Summa de Días, de la que ya hemos hablado en este Atril de Lupas. Hacerse de palabras reúne casi 40 años de labor poética de uno de los toluqueños de cepa que mejor se ha adentrado en la poesía, tanto en sus formas (sonetos perfectos, haikus, poemas largos) como en sus temas (Toluca, la mitología prehispánica, el amor, el erotismo, la muerte). Pongamos un ejemplo: [TEPALCANTOS/ Bodegón]: “Engastada una nuez en tu garganta,/ entre tus muslos un durazno: /¿Qué joyero labró en ti tan delicada  pedrería?” (p. 123).

Si existiera un top ten de lo que se publica en Toluca, Hacerse de palabras estaría en en esa lista. Y es que no podemos negar que una recomendación nunca es imparcial. Y yo no pretendo serlo, primero, porque prefiero sumar que restar, es decir, recomendar que quejarme o criticar; y segundo, porque recomiendo lo que a mí me gusta leer, en estilo y en temática. Ese es mi riesgo. Y con Hacerse de palabras, al igual que con Génesis Apócrifo, no me he equivocado. Al contrario, he salido ganando.

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Los mejores libros que leí el 2016

Sé que suena petulante el título. ¿Quién soy yo para decir qué es bueno y qué es malo? ¿Cómo puedo hacer un corte de caja de una tarea tan titánica como abarcar todos los libros publicados en un año? Las respuestas evidentemente son muy claras e irrebatibles. Es difícil aceptar nuestras propias limitaciones.una-tumba-para-boris-davidovich

Soy un peatón cualquiera, lo sé también. Y esa es precisamente mi trinchera, la del amigo que recomienda algo que le gusto, el murmullo aprobatorio que va del asombro a la fascinación. Y esa inmiscuye los parámetros de libros muy cercanos en cuanto a su publicación, traducción a nuestra lengua; básicamente son libros que encontré en la mesa de novedades o me los prestó algún amigo.

Sin más ni más, empiezo con Danilo Kis, Una tumba para Boris Davidovich. Un libro de Breve antología de poesía mexicana impúdica, satírica y burlesca. Interdicta, anónima y popular; Juan Domingo Argüellescuentos trepidantes de outsider del régimen que terminan inmiscuidos en la paranoia de la persecución gubernamental. Kis es un autor que poco se ha traducido del checo al español, pero que es fácilmente alcanzable en cuanto estilo y ritmo.

Si usted gusta del humor con jiribilla esta es la opción: Breve antología de poesía mexicana. Impúdica, procaz, satírica y burlesca. La compilación de Juan Domingo Argüelles es una joya de ese peculiar diente afilado de los mexicanos, y ve plumas tan sofisticadas como Salvador Novo hasta el dominio pMéjico; Antonio Ortuñoopular. Demuestra, además, que la poesía tiene tantos registros como historia la humanidad

 

En ese mismo tenor, Méjico de Antonio Ortuño. Más afilada la sátira, más ágil la prosa, más rápida la anécdota picaresca de un linaje que parece condenado a triunfar en el chanchullo, casi siempre de bote pronto. Ortuño se percibe mucho menos agobiado en conseguir La Obra Maestra, y se nota a leguas que se divierte cuando escribe. Eso vale mucho más que las pretenciones ociosas de la grandeza de muchos artistas,de todas las disciplinas.

Con desobras-completas-antonio-calera-grobet-libro Sobras completas de Antonio Calera Grobet, Sobras completas, nos sumergimos en la poesía de esos banquetes que degusta el paladar, líquidos y sólidos. Y también se adentra uno, que es un pobre peatón, a una cantidad inimaginable de placeres que provienen de ese corazón del hogar: la cocina. Pero si quieren más detalles, aquí les dejo el vínculo con lo que ya hablamos de este libro.

 

Las sorpresas son como las libres, brincan donde uno menos se lo espera. Uno de mis alumnos, de primer semestredescarga-4, me convenció de que leyera el libro que a él lo había dejado fascinado. Y tenía razón. En las tierras bajas de Herta Müller es una de esas demostraciones del que el Comité del Premio Nobel de Literatura acierta mucho más de lo que se equivoca

 

No puedo negar mi aficción al buen gusto de la editorial toluqueña Bonobos. Dentro de su exquisito y vanguardista catálogo Farmacotopía de Oscar David López es una de esas perlas que conjugan la insolencia con el atrevimiento y los desplantes de los rockstalopez-portada-farmacotopiar o de los poetas malditos. El libro es una alucinación poética y lingüística que hace gala de peripecias verbales, escriturales y tipográficas de un autor que sigue dejando una estela brillante de poesía, del que también ya habíamos hablado en este espacio.

 

Uno de los libros más atrevidos en mucho tiempo es Los que hablan de Mauricio Montiel F. El libro combina las temáticas de paranoia, persecución, vigilancia, en diálogos que son “ilustrados” por las imágenes fotográficas que el autor tomó motu proprio. El libro tiene el sello característico de la genialidad de Alejandro Magallanes, uno de los d9786073133890iseñadores editoriales, creo yo, con mayor impacto a nivel latinoamerica, y que han convertido a Editorial Almadía en una marca registrada, con santo y seña perfectamente identificable.

Después de años de buscar en librerías de viejo sin encontrar esta novela, De Bolsillo, quizá aprovechando la coyuntura de la película basada en la novela Que viva la música, editó este clásico de Andrés Caicedo. La novela demuestra con creces la causa por la cual tiene tanta fama. Una guapa burguesa se enredada en el torbellino del alcohol, las drogas, el sexo, el rock y la rumba para hacer un descenso al infierno que parece un viaje turístico de Cali, Colombia.

Anndescargae Carson es una leyenda de la poesía. El caso de Albertine (rutina de ejercicios) es una demostración de un ejercicio profundo de lectura y de escritura, pero sobre todo de comprensión estética (cómo funciona la ficción y cuáles son sus espadas de Damocles. Ligero y, casi, para expertos, este es el más literario (metatextual si nos ponemos académicos) de toda la lista.

Si bien yo prefiero a Pelé, La mano de Dios de Paolo Castaldi, es una joya editorial publicada por Rey Naranjo. El carisma de Maradona me quedó mucho más claro con esta novela gráfica que me prestó mi jefe superior inmediato(el melómano más intenso que conozco: Marinho Aguilar). Los gráficos son sencillamente brutales, la historia de pronto revela sus costuras mal cocidas, pero hay capítulos que por sí solos son diamantes. Sobre todo para los que nos gustan los deportes.

maradona

Después de este recuento, no me queda más que incitarlos a comprobar mi buen o mal gusto.

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Artista: Participa en Festival del Alfeñique. Ayuntamiento de Toluca te invita.

Toluca, Méx. El Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Toluca lanzó la convocatoria para todos los grupos y solistas que se dediquen a la música, ópera, danza, teatro y otros espectáculos a participar en el proceso de selección para integrar el Programa General del Festival Cultural del Alfeñique 2016.

Bases para participar.

Presentar en una carpeta:

A) Datos generales.

  • Datos personales de los artistas o representantes: nombre completo, dirección, teléfonos, correo electrónico.
  • Currículum del grupo o solista.
  • Número de participantes.
  • Identificación oficial (INE, IFE, Pasaporte, Cartilla liberada)
  • Comprobantes de tu actividad profesional (programas, reseñas, artículos, carteles, etc.)
  • Carta de declaración de que la obra propuesta es de tu autoría y se relaciona con el tema de la festividad del Día de Muertos en México.

B) Descripción del proyecto.

  • Manifestación artística a la que corresponde el proyecto (música, ópera, danza, teatro, otros).
  • Descripción del proyecto, incluido el público al que se dirige.
  • CD o DVD con testimonio audiovisual de la propuesta.

C) Incluir las siguientes especificaciones en la descripción:

  • Escenografía (características, dimensiones escénicas y planos).
  • Iluminación (características y planos de iluminación, si aplica).
  • Equipo de audio.
  • Stage Plot, en su caso.
  • Otros.

Los proyectos deberán entregarse en sobre cerrado, escrito en hojas tamaño carta, letra arial 12 puntos a doble espacio, con el nombre del proyecto en la portada.

Los puedes entregar en las instalaciones del Instituto Municipal de Cultura en Andador Constitución No 104 Edificio Constitución 2do Piso en el Centro Histórico de Toluca con el Lic. Agustín Hermitaño Romero con fecha límite 12 de Septiembre.

Para la selección de proyectos se tomará en cuenta:

  • Composición artística.
  • Creatividad.
  • Ejecución.
  • Trayectoria.
  • Vinculación con el Día de Muertos.

Los resultados se publicarán en las oficinas del Instituto Municipal de Cultura y en las páginas de Facebook y Twitter del mismo el 30 de Septiembre de 2016.

Aviso.

Para mayor información puedes llamar a los teléfonos 01 (722) 226 1280 ext. 6050 y 6051 del Instituto Municipal de Cultura de Toluca o escribir a su página de Facebook o Twitter.

Lector 24 es un medio de comunicación independiente sin ninguna relación con el Ayuntamiento de Toluca. La información contenida en esta nota informativa está actualizada hasta el 17 de Agosto de 2016. La dependencia oficial podría o no decidir de forma unilateral cambiar el contenido de la convocatoria sin previo aviso, por lo que recomendamos al lector comunicarse con ellos en caso de cualquier duda.

Puedes consultar aquí la convocatoria tal como aparecía en línea hasta el 17 de Agosto de 2016.

2016 08 16 Convocatoria Toluca Alfeñique

Gratis hoy en Toluca: Estudiantina de la UAEM

Toluca, Méx. La estudiantina de la UAEM dará hoy un concierto gratuito para recibir a la delegación japonesa de Saitama que visita Toluca.

El evento se celebrará en la Capilla Exenta de la ciudad de Toluca hoy miércoles 10 de agosto a las 17:0 horas. La capilla Exenta está ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de Toluca junto a los Portales.

El anfitrión será el cronista municipal de Toluca Gerardo Novo Valencia y se contará con la presencia del Maestro José Antonio Tourlay Guerrero, Maestro José Antonio González Martínez, TUNO Gerardo Almaza Bedolla y el Profesor José de Jesús Cancino Gómez.

La entrada será gratuita.